Con la aparición y el auge de la tecnología en la sociedad actual, así como la exposición constante de los ojos a las pantallas y a la luz que estas emiten, se ha observado un incremento significativo de problemas visuales que pueden desarrollarse como consecuencia de la duración e intensidad ...
Con la aparición y el auge de la tecnología en la sociedad actual, así como la exposición constante de los ojos a las pantallas y a la luz que estas emiten, se ha observado un incremento significativo de problemas visuales que pueden desarrollarse como consecuencia de la duración e intensidad del uso. De hecho, patologías como el síndrome de ojo seco tiene una prevalencia de un 11% en España, asociado al constante uso de pantallas y dispositivos electrónicos. En este contexto, Jesús Merayo, Catedrático de oftalmología y director del Instituto Universitario Fernández-Vega (IUFV), explica a EsVivir que "la tecnología ha tenido un papel importante, pero no tanto por la `pantalla' en sí como por el cambio de hábitos visuales". "En nuestra vida diaria pasamos muchas horas en visión cercana, con la vista fija, mantenida y generalmente en interiores. Eso favorece especialmente fatiga visual y sequedad ocular, y en población pediátrica y joven se asocia al aumento de la miopía y su progresión", añade.
De hecho, según un estudio publicado en The Lancet, "mantener la vista fija en pantallas se asocia con un aumento del 30% del riesgo de progresión de la miopía en personas de entre 3 meses y 33 años". Además, según otro estudio, "la combinación de trabajo en cerca en interiores y menor iluminación ambiental podría reducir ciertos estímulos retinianos durante la visión próxima, contribuyendo a este fenómeno", expone Merayo.
El director delInstituto Universitario Fernández-Vega (IUFV) sostiene también que, en la consulta, "lo que vemos con más frecuencia son un conjunto de alteraciones funcionales muy comunes que impactan en la salud visual. La fatiga visual digital es la más habitual y aparece tras muchas horas de trabajo en visión cercana. Se manifiesta como cansancio ocular, sensación de pesadez, visión borrosa intermitente, dificultad para mantener el enfoque y, en ocasiones, dolor de cabeza".
Al mirar pantallas tendemos a parpadear menos y de forma incompleta, lo que desestabiliza la película lagrimal y provoca el ojo seco. "Esto produce síntomas como sensación de arenilla, escozor o picor, enrojecimiento, lagrimeo reflejo (paradójicamente) e irritación, que empeoran a lo largo del día", detalla el especialista.
En relación a lo que comentaba anteriormente sobre la miopía, sobre todo en niños y adolescentes, "el aumento del tiempo de trabajo en cerca y el hecho de pasar más horas en interiores se asocia a una mayor probabilidad de desarrollar miopía o que ésta avance más rápido en edades tempranas". En adultos jóvenes también puede observarse progresión, señala, "aunque el impacto es mayor en población pediátrica".
Además, aunque con menor frecuencia, "también puede aparecer dificultad para cambiar el enfoque de cerca a lejos (sensación de `tardar en enfocar' al levantar la vista de la pantalla), relacionada con la sobrecarga acomodativa tras periodos prolongados de visión próxima", prosigue el doctor.
Recomendaciones para minimizar el impacto de las pantallas
Si bien es poco viable reducir el tiempo de exposición a las pantallas, al menos en el ámbito laboral, Jesús Merayo nos da algunas recomendaciones para minimizar los efectos. En primer lugar, "mantener una iluminación adecuada, tanto del dispositivo como del entorno para favorecer el contraste: Iluminación focal alta y baja la iluminación ambiente. Cuanta más luz natural, mejor".
Por otro lado, menciona la técnica 20-20-20: "cada 20 minutos de trabajo en visión cercana, descansar la vista durante 20 segundos, mirando a una distancia de 20 pies (aproximadamente 6 metros)". "La técnica 20-20-20 es una estrategia para introducir descansos durante el trabajo en visión cercana. Consiste en interrumpir periódicamente la actividad de cerca y mirar a una distancia lejana durante unos segundos, con el objetivo de relajar el sistema visual y reducir la fatiga. Es una forma de asegurar esos descansos recomendados", desarrolla.
"Parpadear con frecuencia y que los parpadeos sean completos; mantener una distancia adecuada con la pantalla; pasar más tiempo en actividades al aire libre; y realizar revisiones oftalmológicas periódicas, preferiblemente una vez al año", completan la lista de consejo del especialista.
Para concluir, el doctor recuerda que "la corrección de la visión personalizada (miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia o vista cansada), para hacer que las imágenes del mundo exterior, lleguen en las mejores condiciones a la retina".