"Los cambios hormonales aumentan la irrigación de las encías", un experto sobre la salud bucal en las mujeres

Marta Burgués

La sensación de dolor agudo al tomar una bebida caliente es una experiencia frecuente para muchas personas. La sensibilidad dental aumenta y no es algo exclusivo de las mujeres, la padecen también los hombres, ahora bien, y según especifica Antonio Longo, miembro del equipo de innovación y calidad clínica de Sanitas Dental, "en consulta se observa con frecuencia en pacientes femeninas".

19/03/2026

La sensibilidad dental y las hormonas femeninas En muchos casos este problema suele estar relacionada con cambios hormonales, debido a las fluctuaciones de estrógenos y progesterona, que influyen en los tejidos de la cavidad oral. Para el experto, "estas variaciones se traducen en mayor flujo sanguíneo en las encías, haciéndolas más reactivas, y también pueden ...


La sensibilidad dental y las hormonas femeninas

En muchos casos este problema suele estar relacionada con cambios hormonales, debido a las fluctuaciones de estrógenos y progesterona, que influyen en los tejidos de la cavidad oral. Para el experto, "estas variaciones se traducen en mayor flujo sanguíneo en las encías, haciéndolas más reactivas, y también pueden alterar el umbral de sensibilidad de los nervios dentales".

Además, en los casos donde hay retracciones o la dentina queda más expuesta, los estímulos térmicos o determinados alimentos muy calientes o muy fríos generan molestias. A ello se suman otros factores relativamente frecuentes, como el cepillado demasiado enérgico, la retracción de las encías o el desgaste dental asociado al bruxismo. "Esta reacción, conocida como sensibilidad dental, no constituye una enfermedad en sí misma, pero sí una señal de alerta sobre el estado del esmalte y de los tejidos que protegen el nervio", aclara Longo.

Causas de la sensibilidad dental

El contraste térmico rápido intensifica la molestia. Pasar de una bebida fría a otra caliente, o inhalar aire frío inmediatamente después de consumir líquidos a alta temperatura, somete al diente a procesos repetidos de dilatación y contracción.

Este desequilibrio favorece la activación de los túbulos dentinarios y aumenta la percepción dolorosa, incluso en personas sin patologías bucodentales evidentes.

Además, la alimentación también desempeña un papel relevante. Así, la ingesta habitual de alimentos y bebidas ácidas, como cítricos, refrescos o vinagres, puede debilitar progresivamente la capa externa del diente.

A ello se suma el hábito de cepillarse justo después de consumir estos productos, una práctica poco recomendable, ya que el esmalte se encuentra en ese momento especialmente vulnerable.

Las etapas de la mujer donde aumenta la sensibilidad dental

Antonio Longo destaca que este problema se intensifica principalmente durante el embarazo. Por ejemplo, los cambios hormonales aumentan la irrigación de las encías y pueden hacerlas más sensibles o propensas a la inflamación.

"En este contexto, algunas mujeres experimentan sangrado gingival o mayor sensibilidad al cepillarse. A veces, los ácidos de las náuseas matutinas pueden debilitar el esmalte (erosión), exponiendo la dentina que es la parte sensible del diente", remarca.

Mujer y salud: cómo cuidar los dientes

El cuidado bucodental debe mantenerse a lo largo de toda la vida, aunque existen momentos en los que conviene prestar especial atención. El experto cita que la adolescencia marca el inicio de cambios hormonales importantes y suele coincidir con diferentes hábitos alimenticios (se empieza a comer fuera frecuentemente) o la higiene bucal suele "relajarse", estos factores, juntos, pueden afectar a la salud dental si no se controlan.

Mientras que , como ya hemos destacado, otra etapa relevante es el embarazo, cuando el seguimiento odontológico resulta especialmente recomendable para prevenir inflamación de encías o caries. "Con el paso de los años, la menopausia también trae cambios en la salud oral, como sequedad bucal o mayor sensibilidad debida a retracciones gingivales", destaca.

En todas estas fases, las revisiones periódicas son trascendentales para detectar problemas a tiempo y mantener una buena salud bucodental.

También durante la menstruación se produce un aumento de la irrigación en las encías por lo que el riesgo de molestias también aumenta. Y, Antonio Longo también remarca que pueden aparecer cambios durante la pubertad o en la menopausia. "En estos momentos el equilibrio hormonal se modifica y altera la respuesta de las encías frente a la placa bacteriana".

En la pubertad, la respuesta inflamatoria a la placa es exagerada. En la menopausia, la reducción de saliva deja al diente sin su "escudo protector", facilitando la sensibilidad al frío y al calor.

Ahora bien, si a todo ello se suman hábitos de higiene inadecuados o la presencia de caries, el riesgo de molestias dentales o sensibilidad aumenta.

 



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