Refrescante y dulce en boca, el hidromiel también es muy beneficioso para nuestro organismo. Durante su elaboración, se conservan las vitaminas, probióticos y propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de las mieles. Aun así, esta tradición milenaria se había perdido, por una razón muy clara: el elevado coste de producción de la miel, la materia principal ...
Refrescante y dulce en boca, el hidromiel también es muy beneficioso para nuestro organismo. Durante su elaboración, se conservan las vitaminas, probióticos y propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de las mieles. Aun así, esta tradición milenaria se había perdido, por una razón muy clara: el elevado coste de producción de la miel, la materia principal de esta bebida fermentada milenaria.
"Te diría que se han hallado yacimientos de hidromiel creados 7.000 años a.C. Lo más importante es que este proceso de fermentación es natural. En África, los troncos de los baobabs ofrecen un refugio natural para las abejas. Allí construyen sus panales de miel, a salvo de sus depredadores. Cuando se filtra el agua, obtienes hidromiel. Es una bebida que te da la tierra, sin la intervención humana", explica Marina Artigues, cofundadora de Mandrágora Hidromiel junto a Xisco Torres y promotora de la Asociación Española de Hidromiel (AESHI). Además, es una bebida ideal para un consumidor cada vez más consciente y preocupado por su salud, ya que carece de gluten y sulfitos.

Cómo se elabora el hidromiel
El proceso empieza en el apiario o colmenar. Allí se recolectan los panales de miel, se limpian, centrifugan y cuelan para liberar su tesoro dorado. Después, la miel se une al agua, donde se remueve con un movimiento lento en busca del equilibrio perfecto. La mezcla pasa a los depósitos donde fermentará con el paso del tiempo. "El tiempo de fermentación varía en función del hidromiel que vamos a elaborar. Algunos pueden fermentar durante dos o tres semanas e incluso dos o tres meses. Pero también tenemos alguna receta que supera el año. Es el caso de Albercoc, nuestro hidromiel que madura 14 meses en barrica de roble francés", explica.
Mandragora Hidromiel cuenta con dos apiarios de entre 100 y 50 abejas, situados en la finca Sa Mesquida de Dalt en la zona protegida de Cala Mesquida (Mallorca). Un lugar donde abundan los algarrobos, la flor de porrasa, las zarzas y la flora salvaje de primavera y otoño. "Normalmente, utilizamos miel de mil flores, pero también de romero, lavanda u otras. Como curiosidad, las mieles primaverales y veraniegas nos dan un hidromiel más blanquinoso, mientras que las otoñales proporcionan una bebida más oscura, de color ámbar", cuenta.

Además, un hidromiel con mayor graduación alcohólica exigirá más cantidad de miel, alcohol y levaduras durante un periodo más largo de fermentación (entre 10 o 12 grados). La fermentación debe ser controlada: un hidromiel que se oxigena demasiado pasa a ser vinagre. Cuando el porcentaje de fermentación es bajo, se debe servir enseguida. De lo contrario, se oxida.
Maridaje
Según Artigues, el hidromiel se puede tomar en cualquier momento del día, sobre todo como aperitivo o digestivo. "Muchos piensan que se debe dejar como postre, porque es una bebida dulce. En realidad, le van bien los contrastes. Se pueden combinar con quesos o pescados. Por ejemplo, los hidromieles más fuertes se pueden acompañar con quesos más suaves. Y los de frutos rojos con chocolate. Las posibilidades son infinitas", sugiere.

Algunas recetas vistas en FRMNT