En lo que a peluquería se refiere, me gustaría definir de "ecléctica" esta edición de los Oscar. Si bien el clean look -peinados tirantes hacia atrás en forma de moños o coletas pulidas- ha estado muy presente, también se han visto más melenas sueltas que en ediciones anteriores. Entre los looks más comentados, cabe destacar la ...
En lo que a peluquería se refiere, me gustaría definir de "ecléctica" esta edición de los Oscar. Si bien el clean look -peinados tirantes hacia atrás en forma de moños o coletas pulidas- ha estado muy presente, también se han visto más melenas sueltas que en ediciones anteriores. Entre los looks más comentados, cabe destacar la melena XL suelta de Demi Moore, la de Mia Goth con flequillo mariposa, la de Gwyneth Paltrow o la de Barbie Ferreira con ondas grandes y trabajadas. El semirrecogido de Anne Hathaway también acaparó buena parte de los flashes de la noche.
El Bare Hair se abre paso en los Oscar
"Las celebrities ya no quieren el pelo perfecto", asegura Juan Diego Teo, director de Juan Diego Teo Hair Salon, quien justifica así los cambios de imagen vistos sobre la alfombra roja de los premios por antonomasia de Hollywood. "Donde antes dominaban los acabados pulidos y estructurados, ahora vemos una nueva forma de entender el cabello: más natural y ligera, trabajada sin esfuerzo aparente. Famosas como Kim Kardashian, Nicole Kidman, Kendall Jenner y Renate Reinsve han dejado claro en los últimos Premios Oscar que la perfección extrema ha dado paso a algo mucho más real", comenta Juan Diego Teo.

Nicole Kidman en los Oscar.
"Estamos viendo una transición muy clara hacia lo que llamamos Bare Hair. Consiste en un cabello que parece natural, pero en realidad está trabajado para no parecerlo", explica Juan Diego Teo. Lejos del acabado rígido, el Bare Hair apuesta por una textura limpia, con cuerpo y movimiento. "Es un estilo que busca equilibrio: el cabello acompaña el look, no lo sobrecarga. El resultado es una imagen más moderna, fresca y coherente". "Es el truco perfecto -continúa- para sofisticar un look sin hacerlo evidente. El cabello no compite, suma", añade el estilista.

Kim kardashian durante la fiesta posterior a la entrega de los premios.
Bare Hair versus Messy Hair
Aunque a menudo se confunden, el Bare Hair y el Messy Hair no son lo mismo. En realidad, tienen intenciones muy distintas. "El Bare Hair da pie a un cabello prácticamente invisible desde un punto de vista técnico. Se trabaja para que se vea limpio, ligero, con movimiento natural y muy poco producto. Es minimalista, elegante y muy actual", señala Juan Diego Teo.
En cambio, el Messy Hair tiene una construcción más evidente. "Aquí sí buscamos una textura más marcada y desenfadada. Se utilizan productos como esprays de sal o polvos texturizadores para crear volumen y ese efecto más bohemio o surfero, con mechones más desordenados", comenta el experto.
Menos artificio y más intención
Esta tendencia que ejemplifica la nueva naturalidad no es casual. Para el estilista, responde a un cambio en la forma de entender la belleza. Lo importante no es la perfección, sino la coherencia con uno mismo. "El cabello natural, bien trabajado y con una textura real, rejuvenece, suaviza y aporta autenticidad. Simplemente, se trata de hacer lo justo para que el resultado se vea effortless", concluye.