Primavera y resfriados: también enfermamos cuando llega el buen tiempo

Sofía Borrás

Con la subida de las temperaturas y el aumento de las horas de luz, la primavera suele asociarse a una mejora del bienestar general. Sin embargo, no es raro experimentar resfriados, molestias respiratorias o sensación de "bajón" físico en esta época del año.

31/03/2026

Cambios de temperatura: el factor más evidente Uno de los elementos clave en primavera es la variabilidad térmica. Es frecuente pasar de mañanas frescas a tardes cálidas, lo que favorece cambios constantes en la forma de vestir y en la exposición al frío o al calor.Estos contrastes pueden afectar a las ...

Cambios de temperatura: el factor más evidente

Uno de los elementos clave en primavera es la variabilidad térmica. Es frecuente pasar de mañanas frescas a tardes cálidas, lo que favorece cambios constantes en la forma de vestir y en la exposición al frío o al calor.

Estos contrastes pueden afectar a las vías respiratorias superiores. Aunque el frío por sí solo no causa infecciones, sí puede influir en la respuesta local del organismo, haciendo que la mucosa nasal sea más vulnerable a virus que circulan de forma habitual.

Los virus respiratorios no desaparecen en primavera

Existe la creencia de que los resfriados son exclusivos del invierno, pero no es así. Los virus responsables de infecciones leves de las vías respiratorias —como los rinovirus— siguen circulando durante todo el año, aunque con diferente intensidad.

En primavera, además, aumentan las interacciones sociales y el tiempo en exteriores, lo que también puede facilitar la transmisión. Por tanto, es posible seguir padeciendo catarros, aunque en general suelen ser más leves y de menor duración.

Alergia y confusión de síntomas

Otro factor importante es la presencia de alergia al polen, muy frecuente en esta época. Sus síntomas —estornudos, congestión nasal, mucosidad o irritación ocular— pueden confundirse fácilmente con los de un resfriado.

Sin embargo, hay diferencias clave:

  • La alergia no suele provocar fiebre.
  • El picor nasal y ocular es más característico de procesos alérgicos.
  • Los síntomas pueden prolongarse durante semanas si la exposición al alérgeno continúa.

Además, la inflamación de las vías respiratorias provocada por la alergia puede hacer que algunas personas sean más susceptibles a infecciones leves o que perciban mayor malestar general.

Cómo prevenir los resfriados primaverales

Las recomendaciones para reducir el riesgo de infecciones respiratorias en primavera son similares a las de otras épocas del año:

  • Mantener una buena higiene de manos.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura siempre que sea posible.
  • Dormir las horas necesarias y mantener horarios regulares.
  • Seguir una alimentación equilibrada y variada.
  • Identificar y tratar adecuadamente las alergias.
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