A la generación Z, le preocupa el medioambiente y sigue hábitos saludables. Eso significa que rechazan alimentos y bebidas que se han consumido durante décadas, como el alcohol y el azúcar, incluso el moreno de caña. Así lo han asegurado durante la charla La Generación Z decide cómo quiere tomar el café, celebrada el lunes 24 ...
A la generación Z, le preocupa el medioambiente y sigue hábitos saludables. Eso significa que rechazan alimentos y bebidas que se han consumido durante décadas, como el alcohol y el azúcar, incluso el moreno de caña. Así lo han asegurado durante la charla La Generación Z decide cómo quiere tomar el café, celebrada el lunes 24 en el Coffee Stage (pabellón 7 del recinto Gran Via), en el marco de Alimentaria & Hostelco. Sergi Freixes Castrelo, coordinador del Máster en Food Design IED Barcelona, y Anna Freia Orsatti, estudiante del IED, han radiografiado a la generación Z, mostrando sus preferencias y estilos de vida, sobre todo aquellos relacionados con la segunda bebida más consumida del mundo después del agua: el café.
Además, los jóvenes nacidos durante el periodo 1997-2012, sienten curiosidad por todo lo analógico, a partir de experiencias lejanas de padres, abuelos y seres queridos. A pesar de ser los primeros nativos digitales, están interesados en conectar con algo más presencial y físico.

Cómo toman los Z el café
Centrándose en el food design, Sergi Freixes y Anna Freia han identificado cuatro focos principales:
Diseño de producto aparte, los Z también se caracterizan por:

De izquierda a derecha, Anna Freia y Sergi Freixes durante la charla.
Conclusión
Para la generación Z, el café es casi como una filosofía de vida que consumen en su cafetería de barrio, donde conocen sus gustos, o en la propia calle. Por lo tanto, los espacios híbridos que permitan relajarse o trabajar mientras se toma un café tienen mucho a su favor.
Al mismo tiempo, predominará el modelo de negocio de cafetería inteligente. Es decir, donde le sirvan un café a medida, adaptado a sus tolerancias, intolerancias y necesidades en cada momento.
Por último, y muy curioso, la misma cafetería permite diseñar el vaso y llevárselo gracias a la impresión 3D. Los consumidores crean su propio diseño, a partir de un tutorial, y lo imprimen en la misma cafetería. Así, cada vez que visitan el lugar, les ponen el café en su taza. Además, se puede premiar el diseño más cuidado y original con tazas de café gratis.