Si en primavera se nota que pica más la piel, está más rojita y se nota tirante o, todo lo contrario, se ve más grasa y salen granitos, es todo normal, pero sí conviene entenderlo para que se pueda evitar. Primavera, pieles más reactivas Con la primavera viene la subida de las temperaturas, mayores horas ...
Si en primavera se nota que pica más la piel, está más rojita y se nota tirante o, todo lo contrario, se ve más grasa y salen granitos, es todo normal, pero sí conviene entenderlo para que se pueda evitar.
Primavera, pieles más reactivas
Con la primavera viene la subida de las temperaturas, mayores horas de
sol y, cada vez más, las alergias a los diferentes pólenes. "El cambio
medioambiental hace que la piel intente acomodarse a su nuevo entorno,
pero es un proceso gradual que puede provocar pequeños efectos como la
aparición de rojeces por sensibilidad", resuelve la directora
dermocosmética de Medik8, Estefanía Nieto.
Si a esto se le suman las alergias, "los niveles de histamina y el roce de los pañuelos o los picos de alergia pueden verse a nivel de piel, que puede brotar, descamarse o irritarse", suma Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.
Por ello, se requieren fórmulas que puedan equilibrar esas alteraciones y bajar la inflamación. "Productos muy hidratantes, con ingredientes como el ácido hialurónico y la glicerina, con agentes calmantes como la CICA o la niacinamida serán el mejor aliado", expone Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.
Más humedad, más calor, más granitos
Puesto que hay más humedad, ya que el frío intenso ha desaparecido y
suele haber más períodos de lluvia, "la piel ya no necesita texturas tan
ricas ni emolientes. Menos manteca de karité o aceite de jojoba, que
dan paso a fórmulas con ácido hialurónico y fórmulas más livianas que
pesan menos en la piel", suma la cosmetóloga y creadora de Byoode,
Raquel González.
Asimismo, "el cambio de clima, las alergias y mantener los productos más ricos en textura del invierno puede dar pie a una sobrecarga de lípidos en la piel que desembocará, casi seguro, en brotes de granitos. Se debe exfoliar más y usar cremas más ligeras", añade.
Mayor conciencia con la protección y los antioxidantes
No cabe duda de que el sol es el enemigo número uno de la piel. Puesto
que estará mucho más presente en esta temporada, se hace aún más
imprescindible "el uso de protección solar cada día y, si se va a estar
en exterior, recomiendo reaplicar cada dos o tres horas", propone Irene
Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.
Asimismo, los antioxidantes se vuelven los mejores aliados. "Los antioxidantes como las vitaminas C o E dan defensas a la piel para que sea más resistente a los cambios medioambientales y la luz solar", concluye Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.