El 17 de noviembre podría parecer una fecha cualquiera, pero no lo es. Es el día del año en que las mujeres empiezan a trabajar gratis en la Unión Europea. La brecha salarial de género en la UE se sitúa en el 12%, lo que implica que las mujeres cobran, ...
El 17 de noviembre podría parecer una fecha cualquiera, pero no lo es. Es el día del año en que las mujeres empiezan a trabajar gratis en la Unión Europea. La brecha salarial de género en la UE se sitúa en el 12%, lo que implica que las mujeres cobran, por el mismo esfuerzo, el equivalente a un mes y medio menos al año que los hombres.
La igualdad efectiva en salarios en Europa sigue siendo una quimera, pero no es el único factor laboral que genera desigualdad entre mujeres y hombres. De forma más invisible aparece el trabajo reproductivo y la conciliación familiar. La dificultad de cuantificar este agravio para las mujeres ha sido abordada por la OCDE, con un informe que cuantifica las horas trabajadas por mujeres y hombres, tanto en el ámbito laboral como en el familiar.
Las mujeres europeas trabajan, de media, un 15% menos que los hombres, pero esto solo si se contabiliza el trabajo remunerado. Si se incluyen los trabajos no remunerados, el resultado es muy distinto: las mujeres acaban trabajando casi una hora más cada día, lo que supone alrededor de un 10% más que los hombres.
Según los datos de la OCDE, de media, las mujeres dedican 262 minutos diarios a trabajos no remunerados, frente a los 141 minutos de los hombres. Es decir, las mujeres asumen casi el doble de tareas reproductivas que los hombres.
La tendencia se repite en el resto del mundo. En Estados Unidos y Canadá, las mujeres asumen más carga total de trabajo que los hombres, a pesar de dedicar menos horas a tareas remuneradas. Lo mismo sucede en Asia, donde las tareas del hogar asumidas por los hombres son testimoniales. Tan solo en Australia y Nueva Zelanda, mujeres y hombres trabajan prácticamente lo mismo si se contabilizan tareas remuneradas y no remuneradas.
Los datos de la OCDE también muestran que los países asiáticos son los que más tiempo dedican al trabajo remunerado, con un total de 669 minutos diarios. Les sigue América del Norte, con 588 minutos. En cambio, en Europa y en Australia y Nueva Zelanda se dedica menos tiempo al trabajo asalariado (506 y 510 minutos respectivamente).
Curiosamente, en las regiones donde se dedica menos tiempo al trabajo remunerado, hay más tiempo para tareas reproductivas. En Australia y Nueva Zelanda se dedican 444 minutos diarios a tareas no pagadas, en Europa 403, en América 373 y en Asia 312, contabilizando los minutos totales dedicados por hombres y mujeres de forma agregada.
