La farmacéutica Katrina Riera, medical advisor de DS LABS, alerta sobre estos fallos comunes que, sin darnos cuenta, pueden debilitar el cabello y favorecer su caída. "Elegir productos adecuados, especialmente el champú, es clave para responder a las necesidades específicas de cada momento", explica. La importancia de una rutina capilar correcta Aunque ...
La farmacéutica Katrina Riera, medical advisor de DS LABS, alerta sobre estos fallos comunes que, sin darnos cuenta, pueden debilitar el cabello y favorecer su caída. "Elegir productos adecuados, especialmente el champú, es clave para responder a las necesidades específicas de cada momento", explica.
Aunque no existen cifras exactas, se estima que una persona se lava el cabello entre 180 y más de 300 veces al año. Si a eso sumamos el cepillado, el uso de herramientas de calor o la exposición solar, queda claro que el cabello está constantemente sometido a agresiones.
En este contexto, tendencias como la skincare capilar o skinification han impulsado una mayor conciencia sobre el cuidado del cuero cabelludo. De hecho, el consumo de productos capilares sigue creciendo, consolidándose como un pilar del bienestar personal.
Aun así, los expertos coinciden: todavía cometemos errores básicos que pueden empeorar problemas como la caída del cabello.
Cuidar el cabello no requiere rutinas complicadas, sino prestar atención a los pequeños detalles del día a día. Corregir estos errores puede ayudarte no solo a mejorar el aspecto de tu melena, sino también a frenar la caída y fortalecerla desde la raíz.
Uno de los mitos más extendidos es pensar que lavar el cabello a menudo provoca su caída. Nada más lejos de la realidad.
"El lavado no causa la caída capilar, simplemente hace visible el cabello que ya estaba en fase de desprendimiento", aclara Riera. La clave está en adaptar la frecuencia al tipo de cuero cabelludo y mantener una higiene adecuada.
El agua muy caliente puede ser perjudicial para el cuero cabelludo.
Según la experta, "puede irritar la piel y eliminar los lípidos naturales que protegen e hidratan la fibra capilar", lo que se traduce en sequedad, fragilidad e incluso descamación. La mejor opción siempre será el agua templada.
Cada cabello tiene necesidades distintas, y no todos los champús sirven para todo.
Optar por fórmulas específicas ayuda a tratar preocupaciones concretas como la caída, la falta de volumen o la sensibilidad del cuero cabelludo. Utilizar el producto correcto puede marcar un antes y un después en la salud capilar.

Elegir productos adecuados a cada problema es la clave para una buena salud capilar.
DS Labs cuenta con soluciones adaptadas a cada tipo de cabello. En la imagen, de izquierda a derecha
El masaje capilar es un gesto sencillo pero muy efectivo. Dedicar al menos un minuto durante el lavado a masajear suavemente con las yemas de los dedos (nunca con las uñas) ayuda a estimular la microcirculación, mejorar la oxigenación folicular. Asimismo favorece el aporte de nutrientes y reducir la tensión del cuero cabelludo. Además, potencia la eficacia de los tratamientos capilares al mejorar la absorción de los activos.

La ausencia frecuente de este necesario producto puede provocar mayor encrespamiento e, incluso, rotura de cabellos. "En general no se recomienda aplicar el acondicionador sobre el cuero cabelludo, ya que este tipo de producto suele estar formulado principalmente para la fibra capilar. Sus agentes acondicionadores, emolientes y filmógenos pueden dejar residuo, apelmazar la raíz y favorecer una sensación de grasa o suciedad más rápida, especialmente en cueros cabelludos con tendencia a seborrea, caspa o sensibilidad". Una excepción: los acondicionadores de DS LABS, "ya que han sido específicamente formulados para su aplicación sobre el cuero cabelludo, con una tecnología que no deja residuo y permite una liberación sostenida de los activos sobre el cuero cabelludo", aconseja la farmacéutica Katrina Riera,
"Hacerlo correctamente, en especial el cuero cabelludo, es una medida importante para limitar la proliferación microbiana y reducir la aparición de molestias asociadas, como picor, irritación, caspa o dermatitis seborreica", recuerda Katrina Riera.
"Cepillarse el cabello a diario, incluso hasta dos veces al día, puede ser beneficioso, ya que ayuda a estimular el cuero cabelludo, eliminar impurezas y distribuir el sebo desde la raíz hasta las puntas, aportando una lubricación natural a la fibra capilar. No obstante, este cepillado debe realizarse siempre de forma suave y controlada. Un exceso de frecuencia o un cepillado demasiado enérgico puede resultar contraproducente, favoreciendo la rotura, la apertura de puntas y el estrés mecánico del cabello", concluye Katrina Riera, medical advisor de DS LABS.