"Esta colección se llama Alter ego, es decir `tu otro yo'. Nos hemos preguntado cómo sería ese otro yo de una novia auténtica, no influenciada por las redes sociales. Esa novia que no se deja llevar por miradas impuestas ni por ese sinfín de inputs que recibe acerca de su vestido nupcial. Sin ...
"Esta colección se llama Alter ego, es decir `tu otro yo'. Nos hemos preguntado cómo sería ese otro yo de una novia auténtica, no influenciada por las redes sociales. Esa novia que no se deja llevar por miradas impuestas ni por ese sinfín de inputs que recibe acerca de su vestido nupcial. Sin duda, es una novia que sabe elegir su vestido por sí misma", ha resumido Yolanda Pérez, directora creativa y cofundadora, junto a su hermana Cristina, de la firma Yolancris.
El vestido de novia: una decisión muy personal
Con Alter ego, Yolancris nos invita a reflexionar sobre la elección del vestido de novia como un espacio de decisión personal. Una vez más, cada diseño expresa actitud, rebeldía y seguridad en una misma. Rebeldía para ser capaz de alejarse de los estándares y los convencionalismos sociales. Esta visión transgresora la han plasmado, sobre todo, en las dos primeras modelos que han desfilado sobre la pasarela de la BBFW. Ambas han lucido conjuntos de dos piezas -blazer ¾ con blusa y falda larga por debajo de las rodillas- con botas cowboy. Un homenaje a los años 70 que inspiran muchísimo a Yolanda Pérez.

Foto: BBFW.
Encajes y transparencias
Yolanda y Cristina Pérez, artífices de Yolancris (año 2005), han revolucionado el mercado nupcial con su propuesta de alta costura que fusiona tradición y modernidad. Sus últimas colecciones, en el campo del prêt-à-couture, muestran vestidos exclusivos gracias a los detalles y acabados de alta costura. "Yolancris es muy conocida por los encajes. De hecho, yo soy de Sabadell, donde se hacían todos los encajes mecánicos, las cortinas y las blondas. Es un material muy importante en el hilo conductor de mis vestidos", ha reconocido.
La artesanía también es básica en las colecciones de ambas hermanas. En concreto, hacen referencia a las flores, confeccionadas y perfiladas a mano; las incrustaciones de encaje sobre crepé; el raso pintado o estampado a mano; el crepé de seda, los tules y las puntillas vintage, hechas aquí, en nuestro país. Todas esas técnicas, texturas y géneros de primerísima calidad están en Alter ego.

Foto: BBFW.
Desde sus inicios, Yolancris incluye arreglos florales y transparencias no vulgarizadas en sus colecciones. Aun así, siguen innovando e intentan trabajarlas y colocarlas de diferentes maneras en cada una de sus propuestas. Así lo ha explicado la diseñadora: "Barcelona y el movimiento modernista van de la mano. Como ya sabes, el modernismo incorpora el mundo natural en cualquier elemento arquitectónico, diseño o tejido. De ahí la importancia de las flores. Tampoco se puede negar que los arreglos florales son importantísimos en vestidos y complementos de novias".
Visibilizar el corsé
En moda nupcial, los corsés se suelen utilizar por dentro para darle estructura a un vestido. En Alter Ego se visibilizan, tal y como explica Pérez: "No me gusta que una mujer vaya encorsetada. Por eso, los he puesto por fuera, como un accesorio más". Respecto a la silueta, en la colección hay un poco de todo: vestidos de líneas rectas y fluidas, sirena, princesa y falda acampanada. "El volumen maxi se lleva. El vestido clásico de novia también está de moda, pero con encajes buenos y motivos de tendencia. En pasarela se van a ver más diseños a base de plisado soleil (telas cuyos pliegues parten del centro hacia afuera). En definitiva, vestidos con detalles de otra época", ha afirmado. La abundancia de encajes, los corsés por fuera, las aberturas laterales y los peinados desenfadados de las modelos (melenas sueltas y recogidos deshechos) muestran una estética boho chic.

Foto: BBFW.
Paleta cromática
Por último, la paleta cromática de esta colección, además del blanco, gira en torno al beige, nude y el crudo o vainilla. A Yolanda Pérez le encanta el nude, básicamente porque cree que realza algunas novias mejor que el blanco. "Además, debemos partir de la base que ni la seda ni los encajes buenos son blancos. Tienen ese tono vainilla que nos transporta al pasado", ha recordado.
Las tendencias en moda nupcial, según la cofundadora de Yolancris, marcan el regreso de los vestidos de corte bajo, con mucho encaje y aire romántico. Las blusas inspiradas en el modernismo, y los estilismos glam y new age. El tono vainilla podría ser el nuevo blanco en el mundo bridal.
Foto de cabecera: Montse Gibert. @montse.gibert.