Por sexto año consecutivo, un equipo formado por peluqueros y educadores de Kevin.Murphy se ha encargado de cuidar y peinar a las modelos que han desfilado en la BBFW. Bajo la dirección creativa de Massimo Morello, los looks capilares han anticipado, una vez más, hacia dónde se dirige la estética ...
Por sexto año consecutivo, un equipo formado por peluqueros y educadores de Kevin.Murphy se ha encargado de cuidar y peinar a las modelos que han desfilado en la BBFW. Bajo la dirección creativa de Massimo Morello, los looks capilares han anticipado, una vez más, hacia dónde se dirige la estética bridal: una fusión perfecta entre técnica impecable y naturalidad aparente.
Tendencias clave: entre lo pulido y lo orgánico
"La dualidad ha sido clarísima este año", explica Lorena Soto, Hair Expert de Kevin.Murphy. "Por un lado, vemos looks muy limpios, pulidos al detalle, con acabados brillantes y estructuras muy definidas. Por otro lado, propuestas más desenfadadas donde la textura cobra protagonismo. Se imponen los moños y las coletas, pero lo interesante es cómo se trabajan: desde versiones ultrapulidas hasta otras con movimiento y cierta imperfección buscada".

Soto añade: "En cabello suelto, ya no hablamos de ondas marcadas. La tendencia es crear una textura que se mueve. Un liso trabajado con tenacilla en técnica positivo-negativo que rompe la uniformidad sin llegar a rizo o tirabuzón. Es una textura muy viva, actual y favorecedora para prácticamente cualquier tipo de rostro".
Tres estilos han triunfado en la BBFW: las melenas sueltas y los recogidos deshechos en el desfile de Yolancris; el moño ultrapulido visto en el de Joli Poli y la versión contemporánea del clásico recogido italiano en el desfile de Allure.
Yolancris: naturalidad evolucionada
Un look orgánico que evoluciona desde una melena suelta con textura hacia un recogido bajo desenfadado. Las trenzas laterales, ligeramente abiertas, aportan ese aire effortless tan buscado. Tal y como explica Mónica Martínez, Hair Expert de Kevin.Murphy: "Estos peinados están pensados para novias bohemias, relajadas, que quieren reconocerse en el espejo. Funcionan especialmente bien en bodas al aire libre porque el peinado acompaña el entorno. La clave técnica está en no sobrecargar el cabello y abrir las trenzas con producto texturizante para crear ese efecto más orgánico".

Cómo se consigue:
Joli Poli: elegancia pulida
"Este look responde a una novia que busca minimalismo, sofisticación y líneas limpias", señala Lorena Soto. "Hablamos de un moño que recuerda a una concha por su forma alargada, construido con el propio cabello mediante una técnica de relleno natural. Eso nos permite evitar postizos y conseguir un resultado mucho más orgánico dentro de lo pulido". Además, es un peinado muy versátil porque actúa como base perfecta para accesorios: desde flores hasta broches o tocados laterales.

Cómo se consigue:
Allure: la reinterpretación de un clásico
"El moño italiano sigue siendo un icono, pero ahora lo suavizamos", explica Soto. "Lo trabajamos con estructura, pero dejamos mechones sueltos en la zona frontal e incluso mechas baby hair visibles, lo que rompe esa perfección excesiva y aporta frescura."
Mónica Martínez añade: "Es ideal para novias que quieren elegancia, pero con personalidad. Técnicamente, el secreto está en generar volumen en raíz y medios antes de recoger, para que el peinado no quede plano. También en seleccionar estratégicamente qué mechones dejamos libres para enmarcar el rostro".

Cómo se consigue:
Esta edición del certamen ha confirmado que los peinados de novia apuestan por la naturalidad trabajada y la versatilidad. Opciones que se adaptan a cada estilo, pero con un mismo objetivo: sentirse cómoda, favorecida y fiel a una misma.