Aunque este verano no pienses en viajar hacia Asia, por aquello de que el conflicto de Oriente Medio puede cancelar algunos vuelos como ocurrió en el inicio de la guerra, tus vacaciones también se pueden ver afectadas, ya que el cierre del Estrecho de Ormuz puede hacer peligrar las reservas de queroseno necesario para ...
Aunque este verano no pienses en viajar hacia Asia, por aquello de que el conflicto de Oriente Medio puede cancelar algunos vuelos como ocurrió en el inicio de la guerra, tus vacaciones también se pueden ver afectadas, ya que el cierre del Estrecho de Ormuz puede hacer peligrar las reservas de queroseno necesario para que los aviones alcen sus vuelos. Y no solo eso, puede propiciar un aumento en los precios de los vuelos ya previstos.
Derechos de los pasajeros
Sea como sea, los pasajeros tienen unos derechos que hay que respetar. Desde AirHelp, la empresa tecnológica de viajes que trabaja para mejorar la experiencia y defiende los derechos de los pasajeros aéreos durante una interrupción de su vuelo, explica lo que puede ocurrir y cuáles son tus derechos.

Por un lado, algunas compañías aéreas están introduciendo un recargo en los billetes para compensar el aumento del precio del combustible. Algo que es legal, siempre que se comunique correctamente en el momento de la compra y no se aplique de forma retroactiva. Así, si ya tienes comprados tus billetes, no tienes por qué pagar un recargo por ellos.
Por otro lado, si al final las compañías aéreas deciden cancelar tu vuelo, tienes derecho a elegir entre el reembolso completo del billete en un plazo de siete días o a la reubicación en un vuelo alternativo con el mismo destino final, lo antes posible. Del mismo modo, en caso de cancelaciones que puedan dejarte varado varios días durante escalas o viajes de regreso, la obligación de asistencia por parte de la aerolínea debe mantenerse.

Compensación económica más allá del reembolso
Otra cosa es la compensación económica que puedes solicitar por el agravio que esa cancelación te haya podido generar. Una compensación que puede alcanzar hasta los 600 euros, por demora o cancelación. Sin embargo, esa compensación dependerá del origen de la incidencia. Si la escasez de combustible responde a una mala planificación o a problemas internos de la aerolínea, el pasajero podría tener derecho a dicha compensación. Sin embargo, si se trata de una circunstancia extraordinaria externa, como un fallo general en el suministro en el aeropuerto, la aerolínea podría quedar exenta de abonarla, aunque no de prestar asistencia.
Sea el escenario que sea, lo importante es que si este verano decides viajar, procura tener en cuenta y conocer todos tus derechos para que, ante circunstancias adversas ajenas a tu control, saber lo que puedes y lo que no puedes reclamar. Para facilitar las gestiones a los pasajeros y poder darles tranquilidad en un momento de tensión, como puede ser la interrupción de un vuelo, AirHelp dispone de una aplicación móvil gratuita que ofrece seguimiento de vuelos en tiempo real, alertas de cambios, asistencia en reclamaciones y opciones para una protección adicional.