La señal que muchos confunden con un simple mareo y es algo más

Ángela Zorrilla

Sentir que todo gira de repente, perder el equilibrio o experimentar una sensación brusca de movimiento aunque el cuerpo esté quieto. El vértigo es uno de los trastornos más incapacitantes y desconcertantes que puede sufrir una persona y, sin embargo, sigue confundiéndose habitualmente con un simple mareo.

20/05/2026

"El vértigo tiene unas características muy concretas y aparece cuando existe un fallo en el sistema vestibular del oído interno o en las áreas del cerebro relacionadas con él", explica el doctor Carlos Saga, otorrinolaringólogo de Policlínica Gipuzkoa y especialista en otoneurología. La propia palabra vértigo procede del latín vertere, que ...

"El vértigo tiene unas características muy concretas y aparece cuando existe un fallo en el sistema vestibular del oído interno o en las áreas del cerebro relacionadas con él", explica el doctor Carlos Saga, otorrinolaringólogo de Policlínica Gipuzkoa y especialista en otoneurología.

La propia palabra vértigo procede del latín vertere, que significa girar, y define precisamente esa sensación intensa de movimiento circular propio o del entorno. A diferencia del mareo, más asociado al malestar, las náuseas o la inestabilida, el vértigo tiene un origen neurológico mucho más específico relacionado con el sistema del equilibrio.

Cada año, este problema afecta a entre un 5 y un 7% de la población, especialmente a mayores de 65 años, y se ha convertido en uno de los motivos más frecuentes de consulta tanto en urgencias como en atención primaria. Pero más allá de la crisis aguda, muchos pacientes arrastran durante semanas o meses una sensación persistente de desequilibrio que condiciona su vida diaria.

"Las crisis de vértigo suelen aparecer de forma brusca y no siempre se limitan a un episodio puntual", señala el doctor Saga. Tras esa fase aguda, explica, es habitual experimentar inseguridad al caminar, sensación de inestabilidad e incluso miedo al movimiento.

Sin embargo, uno de los errores más frecuentes es precisamente evitar moverse. "Muchas personas reducen la actividad física por miedo a volver a marearse, pero eso retrasa la recuperación", advierte el especialista. "Lo recomendable es retomar progresivamente el paseo y el ejercicio físico para favorecer la compensación del sistema vestibular".

Cuando el oído interno pierde el equilibrio

El abordaje médico del vértigo se realiza desde la otoneurología, una subespecialidad de la otorrinolaringología centrada en los trastornos del equilibrio. Según explica Carlos Saga, la forma en la que aparecen los síntomas y su evolución son claves para orientar el diagnóstico.

"A partir de esa primera valoración clínica, el diagnóstico se confirma mediante pruebas específicas y seguimiento del paciente", explica. Y es precisamente en este punto donde la tecnología ha revolucionado el tratamiento del vértigo en los últimos años.

"Hoy disponemos de medios eficaces para diagnosticar el vértigo y ser mucho más eficientes en el tratamiento", asegura el especialista. Entre los avances más importantes destaca el videoimpulso craneal, una prueba que permite estudiar de forma rápida y precisa el funcionamiento del sistema vestibular mediante el análisis de los movimientos oculares.

Cuando el sistema de equilibrio falla, aparecen unos movimientos involuntarios llamados nistagmos. Detectarlos resulta fundamental porque el oído interno no solo ayuda a orientarnos en el espacio, sino también a estabilizar la imagen enviando señales constantes a los ojos.

"Una parte esencial del estudio consiste precisamente en detectar y medir esos movimientos oculares anormales", explica Saga. A ello se suman herramientas como la posturografía computarizada, capaz de analizar de forma global la estabilidad del paciente independientemente del origen del problema.

En la mayoría de los casos, el origen del vértigo se encuentra en el oído interno y no en enfermedades cerebrales graves, algo que suele generar tranquilidad entre los pacientes. "El vértigo posicional paroxístico benigno, la enfermedad de Ménière y la neuritis vestibular son los diagnósticos más frecuentes", detalla el doctor.

Además, algunos trastornos muy comunes como la migraña también pueden provocar cuadros similares y dificultar el diagnóstico inicial.

Por eso, ante cualquier síntoma compatible con vértigo, los especialistas recomiendan consultar siempre con un profesional. "No hay que alarmarse, pero sí es fundamental contar con un diagnóstico preciso para aplicar medidas que ayuden a la recuperación y prevengan futuros episodios", concluye Carlos Saga.

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