La historia de la empresa comenzó hace una década a partir de una necesidad concreta. Su fundador, Slava Bogdan, intentaba enviar un regalo a su madre desde otro país y se encontró con un sistema complejo y poco transparente. A partir de ahí nació una plataforma centrada en conectar a ...
La historia de la empresa comenzó hace una década a partir de una necesidad concreta. Su fundador, Slava Bogdan, intentaba enviar un regalo a su madre desde otro país y se encontró con un sistema complejo y poco transparente. A partir de ahí nació una plataforma centrada en conectar a usuarios con negocios locales de forma sencilla. Lo que empezó como un marketplace especializado en flores ha terminado convirtiéndose en una red internacional presente en más de 50 países y 1.500 ciudades.
Actualmente, la plataforma reúne floristerías, artesanos y pequeños comercios que ofrecen desde ramos personalizados hasta productos gourmet, plantas, detalles decorativos o packs experienciales.

El paso de Flowwow a Udora también refleja cómo está evolucionando el consumo dentro del sector lifestyle. Frente a los regalos más estandarizados, cada vez ganan más terreno las propuestas vinculadas a lo local, la artesanía y la experiencia emocional. En ciudades como Madrid o Barcelona, la plataforma trabaja con comercios que elaboran desde bouquets de temporada y orquídeas hasta cajas de macarons, tartas artesanales o packs de autocuidado.

La idea, según la compañía, no es tanto ofrecer más opciones como facilitar elecciones más personales y adaptadas a cada contexto.
Con esta nueva etapa, Udora asegura que reforzará su infraestructura tecnológica y ampliará categorías y servicios, incluyendo gifting corporativo, suscripciones y nuevas opciones logísticas. Pese al cambio de identidad, la empresa afirma que mantendrá su modelo basado en la colaboración con vendedores locales, uno de los elementos que más ha definido su crecimiento en los últimos años.