En una Barcelona donde cada vez resulta más difícil encontrar comercios auténticos de barrio, el primer aniversario de Colmado Puntal confirma que todavía hay proyectos capaces de combinar gastronomía, comunidad y sostenibilidad con una identidad propia. Ubicado en pleno Born y concebido como una extensión natural de Espai Puntal, el Colmado ...
En una Barcelona donde cada vez resulta más difícil encontrar comercios auténticos de barrio, el primer aniversario de Colmado Puntal confirma que todavía hay proyectos capaces de combinar gastronomía, comunidad y sostenibilidad con una identidad propia.
Ubicado en pleno Born y concebido como una extensión natural de Espai Puntal, el Colmado celebra un año de trayectoria consolidándose como uno de los espacios gastronómicos más interesantes del panorama lifestyle barcelonés. El proyecto, liderado por Víctor Regàs y Markel Cormenzana, abrió sus puertas en marzo de 2025 con una propuesta clara: recuperar el espíritu del comercio de proximidad desde una mirada contemporánea.
Más que una tienda gourmet, Colmado Puntal funciona como horno de barrio, laboratorio gastronómico y punto de encuentro vecinal. Su filosofía gira alrededor de la producción artesanal, las fermentaciones, el contacto directo con pequeños productores y una forma de consumo más consciente y cercana.

La propuesta del Colmado se articula en torno a tres grandes pilares: el horno, el producto elaborado en casa y la selección de productores locales.
Uno de los grandes protagonistas es el pan de larga fermentación procedente de Forn Montserrat, reconocido como mejor pan de payés de Cataluña en 2021 y 2023. A ello se suman elaboraciones propias como magdalenas artesanales, xuixos y distintas piezas de bollería reinterpretadas bajo una mirada contemporánea.
El segundo eje lo conforman los productos elaborados en el propio obrador, que representan aproximadamente la mitad de la oferta gastronómica del espacio. Kimchi casero, mantequilla ahumada, carnes curadas o vinos creados específicamente para Puntal conviven con kombuchas, tepaches, limonadas naturales y siropes artesanales utilizados también en el Bar Puntal.
Esta línea de producción interna convierte el Colmado en un auténtico laboratorio creativo desde donde nacen muchos de los productos que posteriormente alimentan las otras propuestas gastronómicas del grupo.

Otro de los grandes reclamos del espacio es su carta de bocadillos artesanales elaborados con panes de fermentación lenta y recetas propias que reinterpretan clásicos populares.
Entre las opciones más demandadas destacan el bikini con mantequilla ahumada, el bocadillo de temporada con setas al miso, el de atún con queso Mahón y pepinillos o el bun de lacón con queso y mostaza miel. Aunque el auténtico bestseller de la casa es el bocadillo de pollo marinado y frito con mayonesa de sésamo y kimchi casero.
La propuesta se completa con opciones veganas, patatas bravas y café de especialidad firmado por Three Marks Coffee, uno de los nombres de referencia de la escena cafetera barcelonesa.
El éxito de Colmado Puntal no solo reside en su oferta gastronómica, sino también en su capacidad para generar comunidad en uno de los barrios más dinámicos de Barcelona.
Durante este primer año, el espacio ha comenzado a organizar talleres gratuitos de elaboración de fermentados como kimchi, además de preparar futuras catas de vinos naturales y encuentros gastronómicos abiertos al barrio.
La iniciativa forma parte de la filosofía de Espai Puntal, un proyecto gastronómico que apuesta por transformar la relación entre ciudad, alimentación y productores locales a través de tres espacios diferenciados: el Bar, el Colmado y Taula, su propuesta gastronómica más experiencial.
Con este primer aniversario, Colmado Puntal demuestra que el comercio de barrio puede seguir siendo relevante cuando detrás existe una visión clara: producto honesto, identidad local y una experiencia pensada para conectar con la ciudad y quienes la habitan.