Comer como clave para sentirse bien: por qué los alimentos de origen vegetal ganan terreno

María Robert

Julián Laínez, farmacéutico colaborador de Normon, nos explica cómo la creciente preferencia por alimentos de origen vegetal y complementos digestivos revela una nueva relación con la salud, más preventiva y consciente.

03/06/2026

Durante mucho tiempo, hablar de salud digestiva era hacerlo únicamente de molestias: acidez, gases, pesadez o digestiones difíciles. Sin embargo, en los últimos años el enfoque ha cambiado. El interés ya no se centra solo en aliviar un síntoma puntual, sino en entender cómo la alimentación cotidiana puede influir en ...

Durante mucho tiempo, hablar de salud digestiva era hacerlo únicamente de molestias: acidez, gases, pesadez o digestiones difíciles. Sin embargo, en los últimos años el enfoque ha cambiado. El interés ya no se centra solo en aliviar un síntoma puntual, sino en entender cómo la alimentación cotidiana puede influir en el bienestar general. Y, dentro de esa transformación, los alimentos de origen vegetal han ganado un sustancial protagonismo. 

Frutas, verduras, legumbres, semillas o cereales integrales se han convertido en mucho más que una tendencia nutricional. Para muchos consumidores representan una forma de cuidar el organismo de manera más global, especialmente el sistema digestivo. En charla con EsVivir, Julián Laínez, farmacéutico colaborador de Normon, menciona dos aspectos que reflejan el mayor interés general por cuidar el bienestar digestivo. Por un lado, en que las personas preguntan cada vez más "qué puedo hacer para estar bien" en lugar de limitarse a "qué puedo tomar para que se me pase". Y, por otro, en que llegan con más información, criterio y curiosidad sobre lo que consumen. Esto encaja con datos recientes, que apuntan a que más del 50% de los consumidores a nivel global considera que la salud intestinal es clave para el bienestar general.

Además, recalca que "no se trata de una moda pasajera: si los trastornos gastrointestinales funcionales son tan frecuentes y tienen un impacto real en la calidad de vida, es lógico que exista una mayor preocupación por su cuidado". Desde la farmacia, considera que su papel es precisamente ayudar a canalizar ese interés hacia decisiones informadas, seguras y adecuadas.

En ese afán por el cuidado activo de la salud digestiva, destaca una creciente preferencia por alimentos de origen vegetal e ingredientes funcionales, utilizados para favorecer la salud intestinal y el bienestar general; "además son de interés actual por tener enfoques más naturales y funcionales en el cuidado digestivo", apunta Laínez. 

A ello se suma el crecimiento del consumo de complementos alimenticios en España, cada vez más presentes en los hábitos de la población. Según datos del sector, su uso está vinculado principalmente al mantenimiento del bienestar y a complementar la dieta, con especial presencia en áreas como el sistema inmunitario, la energía o el cuidado digestivo.

Alimentarse desde un enfoque holístico 

Es decir, "cada vez se busca que la alimentación no solo aporte nutrición, sino que también contribuya de forma más holística al bienestar integral", indica el experto. En la práctica diaria, esto se refleja en un mayor interés por ingredientes concretos y en la búsqueda de soluciones que ayuden a mantener el equilibrio digestivo, especialmente tras periodos de excesos.

Este cambio de mentalidad encaja con un contexto social mucho más amplio. Tras años marcados por el estrés, las comidas rápidas y los horarios irregulares, muchas personas han comenzado a prestar atención a señales que antes normalizaban: hinchazón frecuente, digestiones pesadas, sensación de inflamación o malestar intestinal recurrente. A la vez, conceptos como microbiota intestinal han traspasado los muros del ámbito científico para convertirse en un concepto muy popular al hablar sobre salud y alimentación.

La microbiota es una de las grandes protagonistas de esta nueva preocupación por el bienestar digestivo. Es una tendencia creciente basada en la evidencia. Y es que, "se ha demostrado que lo que comemos influye directamente en la microbiota intestinal, es decir, en las bacterias que viven en nuestro intestino", subraya el experto. En especial, los alimentos de origen vegetal, por su contenido en fibra, tienen un papel importante porque esa fibra sirve de "alimento" para esas bacterias.

Cuando ocurre esa interacción, la fermentación de la fibra por la microbiota intestinal da lugar a compuestos como los ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato y butirato), que se han relacionado con el buen funcionamiento del intestino y con el equilibrio general del organismo. Por eso, apostilla el boticario, "se habla cada vez más de la importancia de la dieta no solo como fuente de energía, sino también como una forma de cuidar la salud digestiva desde dentro".

Ahora bien, cabe señalar que el uso de estos ingredientes es centenario, no es nada nuevo. Por ejemplo, tradicionalmente sobre el cilantro se ha descrito que puede apoyar la digestión al estimular la secreción biliar y modular la función digestiva. "Es un buen ejemplo de ingrediente tradicional cuyo uso se entiende mejor cuando se explica su posible mecanismo de acción", esgrime el colaborador de Normon

Por otro lado, existe evidencia clínica en combinaciones concretas, como indica Julián Laínez. "Se ha publicado que curcumina y aceite esencial de hinojo pueden aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida en pacientes con síndrome de intestino irritable". Asimismo, la alcaravea tiene propiedades para el alivio sintomático de desórdenes digestivos como hinchazón y flatulencia, recogida en monografía europea.  

Cómo introducir los complementos alimenticios en la dieta 

Todo ello explica también el auge de los complementos alimenticios orientados al bienestar intestinal. En España, su consumo ha crecido notablemente en los últimos años, especialmente en categorías relacionadas con la energía, el sistema inmunitario o el cuidado digestivo. Muchas de estas fórmulas incorporan ingredientes vegetales precisamente por su asociación tradicional con la digestión y el confort abdominal. Ahora bien, el experto hace hincapié en que no es lo mismo abordar un síntoma puntual, como la acidez, que un conjunto de molestias compatibles con cuadros digestivos más amplios. Por ello, los ingredientes de un complemento alimenticio variarán en función del objetivo que se persiga o del síntoma que se quiera aliviar. "En la farmacia, tenemos en cuenta las propiedades de cada ingrediente, así como sus posibles combinaciones o sinergias, para poder ofrecer soluciones más ajustadas a cada tipo de molestia", aclara. 

Dicho esto, en los complementos alimenticios enfocados al bienestar digestivo es frecuente encontrar ingredientes como el cilantro, así como formulaciones con aceite esencial de hinojo o alcaravea, utilizados por sus propiedades tradicionalmente asociadas al confort digestivo. De hecho, existen complementos como Gastroliv Max de Normon, "que combinan estos tres, precisamente, porque juntos contribuyen al alivio de diferentes síntomas asociados al malestar digestivo, como la hinchazón abdominal, los gases o la digestión pesada", según el especialista . 

En cualquier caso, es importante recordar que este tipo de soluciones actúan como apoyo y no sustituyen los buenos hábitos. O dicho de otro modo, "si no se corrige el origen más frecuente del problema (como la dieta, la cantidad o los horarios), el complemento por sí solo se queda corto", recuerda Laínez. Esta aclaración es importante porque refleja uno de los grandes riesgos de las tendencias wellness actuales, enfocadas a resultados `milagrosos': pensar que un producto concreto puede compensar hábitos poco saludables mantenidos en el tiempo.

Más allá, el auge de los alimentos vegetales parece responder a un cambio de mentalidad más profundo que una simple moda. Tiene que ver con una nueva manera de relacionarse con la salud, más preventiva y consciente. Comer más equilibrado, reducir ultraprocesados, respetar horarios o priorizar alimentos frescos son hábitos que no solo buscan evitar molestias digestivas, sino mejorar la sensación general de bienestar. Poco a poco va calando la necesidad de un cuidado multifactorial, en el que la preocupación por la salud, la alimentación y el ejercicio resultan claves (e inseparables) para prevenir enfermedades crónicas, reducir el estrés, mejorar la calidad de vida, y, en última instancia, no solo vivir más años, sino hacerlo con la mejor calidad de vida posible. 

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