El libro que te hará querer viajar al Shanghái de los años 30

Luis Marchal

El diplomático y escritor Luis Melgar presenta en Casa Asia su nueva novela, un thriller histórico que combina intriga, memoria, deseo y contradicciones humanas en una ciudad, en los años 30, que emerge como el gran personaje del relato: 'La noche cae sobre Shanghái'. Esta obra invita a viajar a una época convulsa y magnética donde todo parecía posible.

20/05/2026

Hay ciudades que sirven de escenario y otras que terminan apropiándose de la historia. Shanghái pertenece claramente al segundo grupo. En La noche cae sobre Shanghái (Plaza & Janés), la nueva novela de Luis Melgar, la ciudad no es un simple telón de fondo exótico, sino una presencia viva, contradictoria, seductora y en constante tensión. ...

Hay ciudades que sirven de escenario y otras que terminan apropiándose de la historia. Shanghái pertenece claramente al segundo grupo. En La noche cae sobre Shanghái (Plaza & Janés), la nueva novela de Luis Melgar, la ciudad no es un simple telón de fondo exótico, sino una presencia viva, contradictoria, seductora y en constante tensión. Así quedó patente en la presentación celebrada este lunes en Casa Asia, en Madrid, donde el diplomático y escritor compartió con el público algunas de las claves de una obra que transita entre el thriller histórico y la exploración emocional de personajes marcados por el deseo, la culpa y la búsqueda de identidad.

En conversación con el exembajador Rafael Dezcallar y el editor Alberto Marcos, Melgar desgranó el origen de una novela nacida de una relación prolongada con China. No en vano, el autor ha viajado más de una veintena de veces a Shanghái y ha vivido siete años en el país asiático por su trayectoria diplomática. Una experiencia que, según reconoció, hacía casi inevitable convertir ese universo en materia literaria.

"Desde que llegué a China supe que de ahí saldría una o varias novelas", explicó. Parece que esta no será la última incursión en ese territorio narrativo. El autor anticipó de esta manera que volverá literariamente al gigante asiático.

Ambientada en el Shanghái de 1935, La noche cae sobre Shanghái reconstruye una ciudad irrepetible: cosmopolita, convulsa, sofisticada y profundamente desigual. Un enclave donde convivían diplomáticos, comerciantes, periodistas, empresarios, refugiados y personajes de toda procedencia bajo un régimen singular de concesiones internacionales y extraterritorialidad.

Ese contexto histórico fue, precisamente, uno de los grandes retos del libro. Melgar confesó que la documentación es una de las fases que más disfruta del proceso creativo y que dedicó años a sumergirse en el Shanghái de entreguerras.

"He leído todo lo que ha caído en mis manos sobre aquella época", comentó durante la presentación, citando entre sus referencias al periodista e historiador Paul French, especializado en la historia de la ciudad.

Sin embargo, dejó claro que documentarse no implica exhibir erudición. Su filosofía narrativa responde a lo que definió como la teoría del iceberg. El escritor debe conocer mucho más de lo que finalmente muestra, pero sin convertir la novela en un tratado histórico.

Y el resultado responde a ese equilibrio. La reconstrucción histórica está presente, pero sin lastrar el ritmo de una narración que, según se destacó desde el público, se lee con voracidad gracias a capítulos breves y una estructura muy dinámica.

Uno de los elementos más llamativos de la novela es la presencia de protagonistas españoles en una historia ambientada en China. Lejos de responder a una licencia arbitraria, esa decisión nace de un hallazgo histórico que fascinó al autor. Es la existencia de una comunidad española en el Shanghái de la época.

Melgar sostuvo que desconocía inicialmente hasta qué punto había españoles asentados allí con un estatus jurídico singular. Aunque no existía una concesión española como tal, sí había ciudadanos españoles sometidos a un régimen de extraterritorialidad, con aplicación de legislación española bajo supervisión consular.

Ese descubrimiento abrió una vía narrativa llena de posibilidades. De ahí nacen los tres protagonistas principales, profundamente distintos entre sí. Isabel de la Cruz, una periodista decidida y moderna; Miguel Roxas, un personaje lleno de contradicciones morales; y Asier Ormatxe, un pelotari vasco homosexual obligado a reinventarse lejos de España. La elección no es casual. Melgar mostró su interés por construir personajes complejos, alejados de categorías simples de héroes o villanos.

Si Isabel sostiene buena parte de la arquitectura emocional del libro, no es por casualidad. El personaje tiene una raíz íntima y familiar. Melgar reveló que se inspiró inicialmente en su abuela Consuelo, una mujer culta, universitaria, viajada y avanzada para su tiempo, cuya vida quizá no discurrió como habría deseado.

A través de Isabel, el autor quiso imaginar la existencia que le habría gustado regalarle. Ser una mujer libre, independiente, capaz de decidir por sí misma y de no plegarse a las limitaciones impuestas por su época.

Ese vínculo personal aporta una dimensión especialmente emotiva a una novela que, pese a su envoltorio de thriller, está profundamente atravesada por los vínculos humanos y las decisiones vitales.


Identidad, deseo y libertad

Más allá de la intriga histórica, La noche cae sobre Shanghái aborda cuestiones muy contemporáneas. La identidad, el deseo, la represión, la pertenencia o el conflicto entre lo que uno cree y lo que finalmente hace.

En el caso de Asier, Melgar incorpora una dimensión especialmente significativa, su homosexualidad en un contexto histórico en el que Europa ofrecía escaso margen de libertad. El autor recordó que Shanghái, en aquellos años, resultaba paradójicamente más abierto que muchas capitales occidentales para determinados perfiles, incluidas personas LGTBI occidentales que encontraban allí espacios de mayor libertad.

Durante la presentación surgió inevitablemente la comparación entre aquel Shanghái de los años 30 y la ciudad actual. Melgar describió que la China contemporánea ha vivido un proceso de homogeneización política y social que ha reducido parte del espíritu transgresor que caracterizó a la ciudad. Aun así, defendió que "Shanghái sigue siendo el enclave más abierto e internacional de la China continental".

Una visión compartida por Rafael Dezcallar, quien definió Shanghái como una ciudad llena de contradicciones, "la menos china de China" y, al mismo tiempo, una ciudad que solo puede existir dentro de China. Esa dualidad se convierte en uno de los motores de fascinación de la novela.

Aunque La noche cae sobre Shanghái interesará especialmente a quienes sientan curiosidad por China, la impresión que dejó la presentación fue que no hace falta interés previo por el país para dejarse arrastrar por la historia. Porque, más allá del contexto geográfico, Melgar construye un relato sobre emociones universales, decisiones difíciles y personajes que avanzan entre luces y sombras.

Con la mirada del diplomático que ha conocido de cerca la realidad china y la sensibilidad del narrador que sabe convertir la documentación en atmósfera, Luis Melgar firma una novela que no solo reconstruye una época, sino que despierta el deseo inmediato de recorrer sus calles. Aunque sea, de momento, desde la ficción.

¿Sabes en qué consiste el síndrome metabólico?
Mujer del mes: Boticaria García, la farmacéutica que habla con el corazón
Colágeno, vitamina C y otros activos ¿son más efectivos en la piel o en suplementos orales?

Cookie Consent

This website uses cookies or similar technologies, to enhance your browsing experience and provide personalized recommendations. By continuing to use our website, you agree to our Privacy Policy