La piel del contorno de ojos tiene características muy diferentes respecto al resto del rostro, y esto implica que tenemos que prestarle una atención especial. "Es una zona especialmente fina y delicada, con apenas 0,5 mm de grosor, menos glándulas sebáceas y una menor densidad de fibras de colágeno. Además, ...
La piel del contorno de ojos tiene características muy diferentes respecto al resto del rostro, y esto implica que tenemos que prestarle una atención especial. "Es una zona especialmente fina y delicada, con apenas 0,5 mm de grosor, menos glándulas sebáceas y una menor densidad de fibras de colágeno. Además, parpadeamos unas 15.000 veces al día, lo que convierte al contorno de ojos en una de las zonas con mayor actividad y gesticulación del rostro", explica Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma by DocMorris.
Estas características propias del contorno de ojos provocan que sea una de las primeras zonas de la cara en reflejar signos de cansancio, deshidratación o envejecimiento. Otros factores externos como la radiación solar también aceleran su envejecimiento prematuro o la aparición de manchas, así como el estrés, la falta de sueño o hábitos como el tabaco pueden afectar al contorno en forma de ojeras o bolsas.
La experta destaca el propósito de 5 de los ingredientes que actualmente están más presentes en la cosmética para el contorno de ojos y las alteraciones sobre las que actúan:
Cafeína y activos drenantes para las bolsas
Si el problema son las bolsas al despertar, la mirada hinchada o congestionada, la cafeína se convierte en uno de los ingredientes clave. Cuando existe retención de líquidos y falta de drenaje en la zona, activos como la cafeína, determinados péptidos o extractos botánicos como el ginkgo o el ruscus ayudan a descongestionar y refrescar el contorno de ojos.
Retinol o retinal para líneas de expresión y patas de gallo
Cuando empiezan a aparecer pequeñas arrugas, líneas finas o patas de gallo, el retinol y el retinal son dos de los activos más recomendados. La gesticulación constante, la exposición solar y la deshidratación aceleran estos signos de envejecimiento, y estos ingredientes ayudan a mejorar la textura de la piel y favorecer su renovación.
Ácido tranexámico o thiamidol para ojeras pigmentadas
Si la preocupación principal es un tono oscuro o amarronado bajo los ojos, probablemente se trate de ojeras pigmentadas. En estos casos, ingredientes despigmentantes como el ácido tranexámico o el thiamidol ayudan a unificar el tono y reducir progresivamente la apariencia de la pigmentación.
Ácido hialurónico para ojeras hundidas
Cuando el contorno presenta un aspecto hundido o cansado, el problema suele estar relacionado con la pérdida de volumen y el envejecimiento de los tejidos. El ácido hialurónico ayuda a aportar hidratación y a mejorar visualmente ese efecto de hundimiento, aportando un aspecto más descansado.
Vitamina K óxido para ojeras violáceas
Las ojeras azuladas o violáceas suelen estar relacionadas con la microcirculación de la zona. Para este tipo de ojera vascular, la vitamina K óxido es uno de los activos más utilizados para ayudar a mejorar su apariencia y reducir el aspecto fatigado de la mirada.
Cómo aplicar correctamente un contorno de ojos y evitar los errores más comunes
Más allá de elegir el ingrediente adecuado, la forma de aplicación también influye directamente en la eficacia y tolerancia del producto. En este sentido, Mar Santamaria recomienda aplicar el contorno de ojos tanto por la mañana como por la noche, después de la limpieza facial y antes de la crema hidratante. La cantidad ideal equivale aproximadamente a un grano de arroz para ambos ojos. "El error más frecuente es aplicar demasiado producto o hacerlo demasiado cerca de la línea de pestañas, favoreciendo que migre hacia el ojo y provoque irritación", explica Santamaria.
La aplicación debe realizarse siempre con suavidad, mediante pequeños toques sobre el hueso periocular y evitando frotar la zona. Además, no todos los productos son aptos para el párpado superior, por lo que conviene seguir siempre las indicaciones del fabricante. La experta también advierte sobre el uso de fórmulas demasiado agresivas o no específicas para esta zona, especialmente en pieles sensibles o reactivas.