¿Qué son los polinucleótidos y por qué todo el mundo habla de ellos? En estética, los polinucleótidos son fragmentos de ADN altamente purificados que se extraen de la trucha asalmonada y actúan como bioestimuladores de la dermis. Su objetivo no es rellenar ni transformar el rostro, sino mejorar la calidad ...
¿Qué son los polinucleótidos y por qué todo el mundo habla de ellos? En estética, los polinucleótidos son fragmentos de ADN altamente purificados que se extraen de la trucha asalmonada y actúan como bioestimuladores de la dermis. Su objetivo no es rellenar ni transformar el rostro, sino mejorar la calidad de la piel de forma fisiológica y progresiva.
Para la Dra. Iratxe Díaz, experta en medicina estética, divulgadora del laboratorio Croma y directora de su clínica en Bilbao, una de las claves de este tratamiento es su respaldo científico. "Lo primero a tener en cuenta es su alta evidencia científica, aval necesario para mí como profesional. Estimulan la dermis de una manera fisiológica y natural, y eso hace que logremos una piel más sana", explica.
La especialista destaca además que los polinucleótidos favorecen la producción de colágeno tipo I y III, mejorando la matriz extracelular y, con ello, la elasticidad, hidratación y firmeza cutánea. "También me gustan porque son antioxidantes y atrapan los radicales libres, lo que más daña las células. Y a su vez, tienen efecto antiinflamatorio, porque son moduladores de citoquinas", añade.
Uno de los aspectos más valorados del tratamiento es su capacidad para mejorar zonas delicadas donde la piel es especialmente fina. "La zona donde más se nota es en la periocular, pues cuanto más fina es la piel el resultado es mejor. También funciona bien en el área periumbilical, especialmente después de un parto", señala la doctora.
Además, recalca que su gran indicación sigue siendo la regeneración tisular y la cicatrización. "Si realmente están avalados para algo, es para la regeneración tisular y la cicatrización, de manera que va muy bien después, por ejemplo, de un láser".
Aunque los polinucleótidos no sustituyen —ni pueden sustituir— al protector solar, los expertos sí los consideran un interesante complemento para reforzar la respuesta de la piel frente al fotodaño.
Según la Dra. Iratxe Díaz, su capacidad regeneradora ayuda a que la piel funcione mejor y se recupere con más eficacia de la agresión provocada por la radiación ultravioleta.
A ello se suma su acción antiinflamatoria. Cuando la exposición solar es excesiva, la piel se inflama, acelera su envejecimiento y aumenta el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo. En este sentido, los polinucleótidos pueden ayudar a modular esa respuesta inflamatoria.
"Por último, al ser neutralizadores de los radicales libres, contrarrestan el daño que estos producen", explica la experta.
La conclusión es clara: no reemplazan al SPF, pero sí pueden convertirse en un aliado dentro de una estrategia global de prevención del envejecimiento solar.
"Los polinucleótidos no son sustitutivos, pero sí complementarios del fotoprotector tópico, el cual, si se puede, conviene que vaya acompañado de otro de tipo oral. Este tratamiento logra, en definitiva, que aumente la capacidad de la piel para protegerse de la radiación solar", concluye la doctora.
El protocolo más habitual suele incluir entre dos y tres sesiones, espaciadas cada tres semanas, aunque siempre dependerá de las necesidades de cada piel.
La Dra. Iratxe Díaz asegura que le gusta combinar este tratamiento con láser fraccionado no ablativo para potenciar los resultados regenerativos.
"A mí me gusta acompañarlo de láser fraccionado no ablativo. Se puede hacer durante el verano; de hecho, tiene más sentido por su acción frente al fotodaño, aunque es preferible en esta época realizar el mantenimiento y haber comenzado previamente para darle tiempo a la piel a lograr esa proliferación del fibroblasto, y por tanto a la reparación", afirma.
El precio varía en función de la clínica y del protocolo empleado, aunque un tratamiento completo de tres sesiones suele situarse entre los 660 y los 1.200 euros.