Qué método elegir según la zona y el tipo de pielNo existe un método universal que funcione igual para todo el cuerpo y para todo tipo de piel. Elegir bien es el primer paso para que el resultado sea bueno y la piel no proteste.La cera fría en tiras es ...
No existe un método universal que funcione igual para todo el cuerpo y para todo tipo de piel. Elegir bien es el primer paso para que el resultado sea bueno y la piel no proteste.
La cera fría en tiras es práctica y rápida para zonas grandes como las piernas, pero necesita que el vello tenga al menos medio centímetro de longitud para adherirse bien. No es la mejor opción para pieles muy sensibles ni para zonas con pliegues, porque el tirón en ángulo incorrecto puede irritar o incluso levantar piel.
La cera caliente o templada da mejores resultados que la fría porque se adhiere mejor al vello y menos a la piel, lo que reduce la irritación. Es más eficaz en zonas como las axilas o la línea del bikini, aunque requiere un poco más de práctica para aplicarla en el ángulo correcto.
La depilación con hilo es ideal para el vello facial, especialmente el bozo y las cejas, porque da una precisión que ningún otro método casero iguala. Requiere práctica, pero una vez dominada es rápida, limpia y muy respetuosa con la piel.
Las cremas depilatorias son indoloras y fáciles de usar, pero no funcionan igual en todos los tipos de vello. En vello fino dan buen resultado; en vello grueso o muy oscuro el resultado suele ser incompleto. Hay que respetar siempre el tiempo indicado y hacer una prueba en zona pequeña si es la primera vez, especialmente en pieles sensibles.
La maquinilla de afeitar tiene mala fama injustificada. No hace que el vello crezca más grueso, eso es un mito. Es rápida, indolora y perfectamente válida para piernas y axilas si se usa con gel o espuma y se renueva la cuchilla con frecuencia. El principal inconveniente es que el resultado dura menos.
La preparación previa es el paso que más se salta y el que más influye en el resultado. Una piel bien preparada se depila mejor, duele menos y se irrita menos después.
Exfolia la zona uno o dos días antes, nunca el mismo día. La exfoliación elimina las células muertas que pueden atrapar el vello y dificultar su salida, y reduce significativamente el riesgo de pelos enquistados. Una esponja vegetal o un guante exfoliante son suficientes.
La piel debe estar limpia y completamente seca en el momento de la depilación, especialmente si se usa cera. La humedad impide que la cera se adhiera bien al vello.
La temperatura de la piel importa. Una ducha templada antes de depilar con cera abre los poros y hace que el tirón sea menos doloroso. Pero hay que secar bien antes de aplicar la cera.
Evita aplicar crema hidratante justo antes si vas a usar cera. La grasa de la crema actúa como barrera y reduce la adherencia. Si usas maquinilla, en cambio, el gel o la espuma son imprescindibles.
El cuidado posterior es tan importante como la técnica. La piel recién depilada está más sensible y necesita atención específica en las horas y días siguientes.
Aplica un gel calmante o agua micelar justo después para reducir el enrojecimiento. El aloe vera puro es una de las opciones más eficaces y económicas para calmar la piel irritada.
Evita el calor durante las siguientes horas: sol directo, sauna, baño caliente o ejercicio intenso. El calor sobre piel recién depilada favorece la irritación y puede provocar manchas en pieles sensibles.
Hidrata bien la zona a partir de las 24 horas. Una crema corporal suave o un aceite de rosa mosqueta mantienen la piel en buen estado y reducen la aparición de rugosidades.
Retoma la exfoliación dos o tres días después y mantenla dos veces por semana. Es el hábito más eficaz para prevenir el pelo enquistado, que aparece cuando el vello nuevo no encuentra salida a través de las células muertas acumuladas.
Si aparece pelo enquistado, no lo extraigas con presión directa. Exfolia suavemente la zona y aplica calor húmedo para abrir el poro. Si el vello está muy superficial, una aguja esterilizada usada con cuidado puede liberarlo sin inflamar la zona.
Depilarse en casa sin irritaciones no es cuestión de suerte sino de método. Con la técnica adecuada, la preparación correcta y el cuidado posterior mínimo, el resultado puede ser perfectamente comparable al de cualquier centro, sin desplazamientos ni citas.