Toma nota de estos alimentos de temporada (más allá del agua) que ayudan a hidratarte cuando llega el calor 

María Robert

Aunque beber agua es la principal vía para mantener el cuerpo hidratado, llevar una alimentación saludable a través de los productos frescos es una forma de comer sano y barato

24/06/2026

Un estudio japonés reciente cuestionaba la recomendación de beber dos litros de agua al día. O más precisamente, la investigación, publicada en la revista `Science', determinaba que la popular recomendación de los ocho vasos diarios no sirve para todo el mundo por igual. La cantidad exacta depende de una larga ...

Un estudio japonés reciente cuestionaba la recomendación de beber dos litros de agua al día. O más precisamente, la investigación, publicada en la revista `Science', determinaba que la popular recomendación de los ocho vasos diarios no sirve para todo el mundo por igual. La cantidad exacta depende de una larga lista de factores.

Ahora bien, esto no implica que haya que descuidar la hidratación, algo fundamental para el bienestar físico y la prevención de problemas de salud. Con más razón cuando aumenta el nivel del termómetro: el agua ayuda a regular la temperatura del cuerpo a través de la transpiración, facilita la eliminación de toxinas y productos de desecho mediante el sudor y la orina, y ayuda a mantener la elasticidad y firmeza de la piel y previene la sequedad y descamación.

El cuerpo humano pierde agua de manera continua a través de la orina, la respiración y la transpiración. En condiciones normales, ronda entre litro y medio y dos litros diarios. Sin embargo, como explica Isabel Solares, especialista en medicina interna en la Clínica Universidad de Navarra, las necesidades de hidratación pueden variar considerablemente en función de variables como la temperatura ambiental, la humedad, la actividad física y las características individuales.

La mejor guía sigue siendo la propia sensación de sed. Y es que, al fin y al cabo, se trata de un mecanismo fisiológico eficaz que indica cuándo es necesario reponer líquidos. Aunque la doctora recomienda "prestar especial atención a personas mayores, niños y enfermos crónicos, ya que pueden tener una menor percepción de sed".

Además, la especialista advierte que beber agua en exceso puede resultar perjudicial. "El organismo necesita mantener una concentración adecuada de electrolitos en sangre para garantizar su funcionamiento. Cuando se ingiere una cantidad excesiva de agua en poco tiempo, estos minerales se diluyen, lo que altera su equilibrio y puede derivar, como se mencionaba, en una hiponatremia", indica al respecto. Este riesgo aumenta en situaciones como competiciones deportivas prolongadas o intentos de compensar el calor con ingestas masivas de agua. La clave está en mantener una hidratación "adecuada, razonable y progresiva", sin forzar al cuerpo.

Aunque el agua es la principal vía de hidratación, llevar una alimentación saludable a través de los productos frescos es una forma de comer sano y barato, y a la vez se contribuye a reponer los líquidos y electrolitos que el cuerpo pierde diariamente para funcionar correctamente.

Alimentos que ayudan a hidratar el cuerpo

El componente principal de las frutas y hortalizas es el agua, por eso son aliadas perfectas en verano para contribuir a una hidratación saludable que complemente nuestra ingesta de agua. Algunas contribuyen, gracias a su contenido en agua y de forma natural, a la hidratación. A la vez aportan fibra, vitaminas y minerales esenciales. Por ejemplo, la sandía, un clásico estival, contiene más de un 90% de agua; al mismo tiempo aporta antioxidantes como el licopeno. El melón es otra de las frutas más recomendables durante las olas de calor, al ser un alimento refrescante, ligero y rico en agua, vitaminas y minerales. O las fresas, pues aunque solemos asociarlas más a la primavera, tienen alrededor de un 90% de agua y son una fuente de vitamina C. Asimismo, su sabor fresco y su fácil consumo las convierten en opciones prácticas para refrescarte y cuidarte.

Otra ventaja es que las frutas se pueden disfrutar de muchas formas: en trozos, como parte de una ensalada o en batidos, sin necesidad de elaboraciones complicadas. Incorporarlas en el día a día es una manera rápida y cómoda de aportar variedad y color a tus comidas. 

Así pues,"comer frutas y hortalizas es una forma natural de ingerir agua mientras cuidas tu alimentación", recuerdan desde la Academia Española de Nutrición y Dietética.

Las verduras frescas también son aliadas cuando se trata de contribuir a la hidratación natural. Con alrededor de un 95% de agua, el pepino es uno de los alimentos más hidratantes. Además, aporta frescor y resulta muy fácil de incorporar a ensaladas o cremas frías. Al igual que el tomate, que, más allá de su contenido hídrico, aporta antioxidantes para el verano y es la base de recetas mediterráneas.

Por todo ello, los especialistas de la Academia Española de Nutrición y Dietética apuntan que la mejor alternativa para la hidratación siempre será el agua, evitando los refrescos azucarados, pero para completar, puedes optar por preparaciones frías a base de verduras, como un gazpacho casero o batidos naturales, que refrescan sin necesidad de añadir azúcares ni ingredientes artificiales. Asimismo, su textura ligera y su sabor suave las convierten en opciones ideales para los días de más calor, ya que aportan agua al organismo sin añadir apenas calorías, y encajan perfectamente en una alimentación saludable.

¿Qué productos conviene limitar durante el verano?

No todos los alimentos ayudan cuando se trata de hidratarse. Es pertinente minimizar la ingesta de ultraprocesados, ya que pueden tener el efecto contrario. Generalmente son ricos en sal, de manera que pueden contribuir a la pérdida de agua corporal. Por eso, es recomendable moderar el consumo de snacks salados o platos preparados con ingredientes poco naturales.

Asimismo, los nutricionistas aconsejan reducir las bebidas alcohólicas. El motivo es que favorecen la eliminación de líquidos y, por ende, dificultan la hidratación. En su lugar, para una adecuada hidratación, la mejor opción siempre será el agua, además de las frutas y verduras y otras alternativas frescas y sencillas, como legumbres cocidas, yogur natural o preparaciones caseras. Todo ello ayuda a cuidar el equilibrio del organismo sin renunciar al sabor.

Y es que, cuando pensamos en hidratación, solemos imaginar únicamente una botella de agua. No obstante, los expertos recuerdan que una parte importante de los líquidos que necesita el organismo también llega a través de la alimentación.

En verano, llenar el plato de frutas y verduras de temporada no solo aporta vitaminas y antioxidantes: también ayuda al cuerpo a afrontar mejor las altas temperaturas.


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