Cada año nos hacemos el mismo propósito: leer más. Sin embargo, la realidad de la vida cotidiana nos acaba devorando y el poco tiempo libre que nos deja la vorágine nos impide enfocar la atención en un libro. Exhaustas, preferimos una actividad que no requiera ningún tipo de esfuerzo mental ...
Cada año nos hacemos el mismo propósito: leer más. Sin embargo, la realidad de la vida cotidiana nos acaba devorando y el poco tiempo libre que nos deja la vorágine nos impide enfocar la atención en un libro. Exhaustas, preferimos una actividad que no requiera ningún tipo de esfuerzo mental ni necesidad de concentración, como scrollear en redes sociales. Quizá por eso las vacaciones siguen siendo uno de los pocos momentos del año en los que recuperamos el placer de leer sin prisas, de dejarnos atrapar por una historia y olvidarnos durante unas horas del móvil.
No hace falta sumergirse en clásicos de mil páginas para conseguirlo. La lectura, desde una obra maestra universal hasta un bestseller sin pretensiones, sigue siendo una de las mejores formas de emplear el tiempo libre. Pero como sabemos que el verano pide lecturas ligeras, adictivas y que inviten a viajar, hemos seleccionado siete novelas para todos los gustos para devorar desde la tumbona y desconectar de verdad.
1. Una niña buena (Elísabet Benavent)
Para quienes quieren algo de romance, pero sin pasarse de empalagoso.
La última novela de Elísabet Benavent no encaja exactamente en la categoría de feel good más clásica (tipo novela reconfortante, ligera y sin demasiadas turbulencias emocionales), pero damos fe de que no vas a poder dejar de leerla hasta el epílogo. Como casi todas las obras de la autora de la saga `Valeria', tiene romance, humor y una lectura que engancha, pero también conflictos emocionales e intensidad sentimental.
2. La librería de la esquina (Jenny Colgan)
Para quienes sueñan con dejarlo todo e irse a vivir a un pueblo pintoresco.
En los últimos años ha proliferado el subgénero preferido de las `booklovers', aquel cuyo telón de fondo es una librería. Si ese no fuese suficiente gancho, la trilogía de `La librería de la esquina' de Jenny Colgan tiene de telón de fondo las Highlands. Y además son probablemente una de las novelas reconfortantes más populares de los últimos años. Librerías, segundas oportunidades, paisajes escoceses y personajes entrañables ¿Qué más se puede pedir? Por un rato te olvidarás de que estás en agosto y te sumergirás en la deliciosa sensación de manta, té y lluvia.
3. El jueves siguiente (Richard Osman)
Para las amantes del cozy crime con mucho humor.
Una novela divertida, inteligente y tremendamente entrañable. El `cozy crime', el subgénero de la novela policíaca donde la intriga se centra en resolver un crimen (generalmente un asesinato sutil), ofrece enganche sin provocar pesadillas. Y es que no incluye escenas explícitas de violencia, sangre o sexo, sino misterio y humor. La saga `El club del crimen de los jueves' sigue a Elizabeth, Joyce, Ron e Ibrahim, un grupo de jubilados que investiga asesinatos desde una residencia de ancianos.
5. Eleanor Oliphant está perfectamente (Gail Honeyman)
Para quienes buscan una historia que deje huella
Tiene humor, ternura y algunos momentos más profundos. No es una novela exclusivamente veraniega, pero deja esa sensación tan cálida de haber conocido a alguien inolvidable. Y sobre todo, recuerda que la felicidad muchas veces aparece donde menos la esperamos. Porque Eleanor Oliphant es una heroína fuera de lo común: rutinaria, solitaria, socialmente torpe y, al mismo tiempo, profundamente entrañable.
A través de su peculiar forma de mirar el mundo, Gail Honeyman construye una historia sobre la soledad, la amistad y la capacidad de reconstruirse cuando la vida se complica.
5. La pequeña tienda de los corazones felices (Ali McNamara)
Para las románticas empedernidas.
Si prefieres una comedia romántica azucarada, esta es tu novela. Una historia caracterizada por su tono cálido y optimista, centrado en las segundas oportunidades y en la magia cotidiana de los nuevos comienzos.
La historia sigue a Kate, una mujer que hereda una coqueta tienda en un encantador pueblo inglés y descubre que empezar de cero puede ser mucho más emocionante de lo que imaginaba. Es una lectura ligera, amable y perfecta para quienes buscan una novela que transmita buen humor y deje una sonrisa al cerrar la última página.
6. La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey (Mary Ann Shaffer y Annie Barrows)
Para quienes creen que los libros pueden cambiar vidas.
Traducida a más de 20 idiomas, con más de 5 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo y llevada al cine por Mike Newell, `La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey' es una deliciosa y conmovedora novela epistolar que se ha convertido en un clásico indiscutible sobre el poder de la palabra y el valor de la literatura como refugio y consuelo en tiempos difíciles.
Escrita por Mary Ann Shaffer y completada por Annie Barrows, combina humor, ternura y memoria histórica; se ambienta en la isla de Guernsey tras la Segunda Guerra Mundial. Narra la correspondencia entre una escritora londinense y los miembros de un peculiar club de lectura surgido durante la ocupación alemana. Su formato epistolar la convierte en una lectura especialmente ágil y cercana. Entre anécdotas, humor británico y recuerdos de tiempos difíciles, reflexiona sobre el poder de la literatura para crear vínculos, consolar y ayudar a reconstruirse. Una pequeña joya para saborear.
7. Asesinato para principiantes (Holly Jackson)
Para quienes quieren pura adicción.
Si estás dispuesta a sacrificar horas de sueño, aquí tienes otra candidata perfecta. La historia comienza cuando Pip, una estudiante de instituto, decide investigar un crimen ocurrido años atrás en su pequeña localidad. Con capítulos cortos, ritmo adictivo y giros constantes, es una de esas lecturas que hacen imposible aquello de "solo un capítulo más", al igual que la adaptación de Netflix. Aunque está catalogada como juvenil, ha conquistado a lectores de todas las edades.
Porque no todas las lecturas tienen que ser trascendentales. Y mucho menos en verano. Es suficiente con encontrar una historia que nos haga reír, emocionarnos, vibrar y, sobre todo, desconectar.