Cada verano se repite el mismo patrón. Normalmente, nos decantamos por peinados cómodos, con movimiento, que requieran un mantenimiento bajo. A partir de esta premisa, surgen tendencias que guían los cortes y recogidos que se llevarán durante el periodo estival. La naturalidad, el minimalismo de los años 90 y los texturizados marcan ...
Cada verano se repite el mismo patrón. Normalmente, nos decantamos por peinados cómodos, con movimiento, que requieran un mantenimiento bajo. A partir de esta premisa, surgen tendencias que guían los cortes y recogidos que se llevarán durante el periodo estival. La naturalidad, el minimalismo de los años 90 y los texturizados marcan los estilos tendencia de esta temporada. El bob, uno de los cortes más atemporales, se actualiza en forma de versiones retro: flippy bob (puntas abiertas hacia fuera), undone (bordes desfilados, capas ligeras y acabado despeinado) y bouncy (con cuerpo y volumen basado en la estética de los años 50).
En las calles, paseos, playas y piscinas veremos otros cortes:

En cuanto a coloración, triunfarán los rubios cremosos, algunos casi blancos, tipo Scandi blonde, los Brunette kiss (castaños con reflejos cobrizos), el negro onyx y mezclas como el Bronde caramel.
Sí al mantenimiento effortless
David Lesur, director de formación de los salones David Künzle, vaticina que el estilo effortless (sin esfuerzo) se impondrá en la mayoría de los cortes y peinados: "Esto es normal. En vacaciones no queremos ser esclavas/os de un corte concreto. Preferimos lavarnos el cabello, secarlo al aire y listo. Por ello, están de moda cortes como un bob undone, un micro bob, un soft crop, un shaggy marcado tipo clavicut o un pixie, vintage o no".
Algo más de tiempo requiere otro corte de moda recomendado por Paul Tudor, director del salón David Künzle Fuencarral: el bouncy bob que destaca por tener mucho volumen. "Necesitaremos echar mano de espumas para definirlo y fijador, junto a un secado y cepillo para estilizar. Es un american haircut en toda regla, muy años 50, sofisticado y glamuroso. Yo lo veo como un estilo ideal para las largas noches de verano en la terraza del hotel o cualquier salida a cenar. Se puede hacer en diferentes largos y rematarlo con unas ondas naturales", explica Tudor.

Mezcla de bob y wavy, el wob es otro de los cortes que resurgirá este verano. Es un corte sencillo e ideal para cabellos finos, que nunca debe sobrepasar la altura de los hombros. El wob destaca por unos bucles bien marcados, de aspecto natural y desenfadado, buscando siempre la asimetría: "Es ultrafemenino y muy sensual, con raya en el medio o a un lado. Para quienes prefieren conservar el largo de la melena, lo mejor son las ondas muy suaves con una melena casi entera, pero con un contorno ovalado para crear movimiento y también con unas capas largas para aportar volumen. El wob no debe nunca sobrepasar la altura de los hombros, siempre con distintos largos a la altura de la barbilla", comenta Lesur. "El wob favorece a mujeres -continúa- de rostro más ovalado y alargado que quieran volumen en la zona lateral desde el mentón a la barbilla".
Tonos cálidos y monocromáticos
Centrándonos en coloración, el drenching propone un único color, sin mechas ni reflejos. Mediante secciones finas, se aporta profundidad al centro y luminosidad en el contorno del rostro. El cabello presenta un acabado uniforme, pero con movimiento, luz y dimensión.
Los rubios se llevarán muy naturales, luminosos y con un toque cremoso visto en años anteriores (recordemos el rubio tipo mantequilla de otras temporadas) y con matices especiados o cashmere. Este último es un tono suave y lujoso que fusiona subtonos fríos y cálidos, imitando la textura de la lana de cashmere.

Esta temporada, la sorpresa va a ser el Scandi blonde que muchas personas asocian al invierno. De inspiración nórdica, el Scandi blonde será una de las revelaciones este verano con su efecto halo y ese look plateado tan cercano al blanco.
Paul Tudor detalla cómo serán los castaños y cobrizos que reinarán este verano: "Este verano hay una gran apuesta por lo monocromático. No veremos muchos reflejos o mechas: todo se enfoca en colores sólidos y rotundos. En melenas castañas, el Velvet Truffle y el Espresso Martini serán algunos de los más reseñables. En cabellos cobrizos, veremos tonos como el Sienna quemado (canela y ámbar) o el Candlelight Copper, ni muy naranja ni muy rojo, tremendamente elegante y sutil".
Fotos: Keune Haircosmetics.