Sabia se presenta como el primer supermercado conversacional de España, pero su propuesta va mucho más allá del comercio online tradicional. Es un ecosistema de bienestar construido sobre inteligencia artificial que cambia la forma en la que compramos alimentos y nos cuidamos. "Sabia es la primera plataforma en España donde no ...
Sabia se presenta como el primer supermercado conversacional de España, pero su propuesta va mucho más allá del comercio online tradicional. Es un ecosistema de bienestar construido sobre inteligencia artificial que cambia la forma en la que compramos alimentos y nos cuidamos.
"Sabia es la primera plataforma en España donde no tienes que navegar entre miles de productos ni convertirte en experta en etiquetas para cuidarte", explica a EsVivir su CEO, Dori L. Nieves. "Simplemente cuentas cómo te sientes, qué necesitas o qué objetivo tienes, y Sabia te acompaña". A través de una conversación, la plataforma recomienda productos, recetas e incluso conecta con nutricionistas, dietistas o coaches de bienestar cuando es necesario. Todo dentro del mismo entorno. "El corazón de Sabia es la conversación. Por eso la llamamos el primer supermercado conversacional", resume la experta.
La plataforma, además, incorpora una identidad propia: una "ninfa" digital que actúa como asistente con personalidad, voz y narrativa. "No queríamos un chatbot frío. Queríamos un puente entre la tecnología y las personas", apunta.
Un proyecto nacido del "mundo al revés" de la alimentación
La idea de Sabia surge de una convicción crítica con el sistema alimentario actual. "El sistema no está diseñado para cuidarte, está diseñado para venderte", asevera Nieves. El aceite de oliva en el último pasillo, las chucherías a la altura de los ojos de tu hijo junto a la caja... A su juicio, "nada es casualidad", sino ingeniería comercial perfeccionada durante décadas. Llevamos cuarenta años de industrialización alimentaria, ultraprocesados y prisas. Las alergias se disparan, el consumo de antidepresivos bate récords, la sanidad pública está colapsada tratando enfermedades que en buena parte se habrían evitado con una mejor alimentación. "Nosotros llamamos a esto el mundo al revés'", señala.
En este contexto, la plataforma nace con una ambición clara: "usar la inteligencia artificial no para concentrar más poder, sino para devolvérselo al consumidor".
Inteligencia artificial para simplificar la alimentación saludable
Uno de los pilares del proyecto es combatir la sobreinformación que rodea a la alimentación saludable. "Hoy tienes que saber demasiado para comer bien: leer etiquetas, comparar productos, distinguir marketing de realidad", explica la CEO. Sabia invierte ese modelo. "Reducimos el ruido en lugar de amplificarlo. Llegas con una necesidad y la plataforma te da una respuesta útil, no una lista interminable de productos".
La clave está en la personalización. La IA tiene en cuenta el contexto de cada persona: hábitos, objetivos, intolerancias o momentos vitales. "No somos iguales, y la alimentación saludable no debería funcionar igual para todos", subraya Dori L. Nieves.
Además, la herramienta recuerda las conversaciones previas del usuario. "Actúa como una asesora de bienestar personal con memoria. No decide por ti, te ayuda a decidir mejor".
Un nuevo modelo de supermercado: salud y profesionales dentro de la conversación
Sabia combina su función de supermercado con una capa de acompañamiento profesional. A través de SabiaConnect, nutricionistas, dietistas y coaches de bienestar se integran en el propio proceso de compra.
"El valor es doble: el usuario no tiene que salir a buscar ayuda, y el profesional llega a personas que ya tienen una necesidad concreta", explica Nieves.
Pero la IA no sustituye al experto, sino que lo integra en el proceso. "En Sabia, la tecnología devuelve al profesional humano al centro de la experiencia".
Este modelo se complementa con un catálogo de más de 30.000 productos y un sistema logístico flexible que permite trabajar con marcas pequeñas y proyectos con propósito.
Para la CEO de Sabia, uno de los principales problemas actuales es la confusión. "Vivimos expuestos a mensajes contradictorios: un día el café es un superalimento y al siguiente es veneno". El problema, insiste, no es solo la cantidad de información, sino sus intereses. "El ecosistema está lleno de publicidad, marketing e influencers. El consumidor ya no sabe en quién confiar".
Esa pérdida de confianza es, precisamente, uno de los motivos de creación de la plataforma, ya que "Sabia quiere ser un espacio de confianza en medio del ruido".
Una apuesta por devolver el control al consumidor
Aunque reconoce que la educación nutricional es necesaria, Nieves apunta también a un problema estructural. "Incluso cuando el consumidor quiere informarse, el etiquetado está diseñado para confundir". Aun así, percibe un cambio claro en los últimos años. "Hay una generación de consumidores que ya mira etiquetas, que conecta la alimentación con cómo se siente física y emocionalmente". La pandemia aceleró este proceso. "Mucha gente entendió que su salud no estaba garantizada. Eso cambió la forma de comprar".
Para Sabia, la alimentación saludable ha dejado de ser una moda. "Ya estamos en un punto en el que la alimentación es la palanca más poderosa de la salud", afirma su CEO.
El reto ahora es la accesibilidad. "Comer bien no puede seguir siendo un privilegio de quien tiene tiempo, dinero o formación para hacerlo. Tiene que ser un derecho accesible para todos. Y la tecnología, bien utilizada, puede ayudar a que lo sea". En este sentido, la tecnología juega un papel clave. "La inteligencia artificial puede ser la mejor o la peor noticia para el consumidor, dependiendo de para quién trabaje".
La visión de Sabia es clara: reequilibrar el poder en la cadena alimentaria y devolver capacidad de decisión al usuario. "Si la IA trabaja para las personas, puede ayudarnos a recuperar algo que estamos perdiendo: el control sobre lo que comemos y, por extensión, sobre nuestra salud".
En un contexto de sobreinformación y hábitos cada vez más automatizados, su propuesta busca lo contrario: volver a la conciencia. Porque "comer bien no debería ser complicado. Debería ser algo natural", concluye Nieves.