Según el Barómetro de los Petparents y Petfriendly en España 2026, el 44% de los tutores de entre 18 y 24 años afirma que le gustaría poder llevar a su animal de compañía al trabajo. En cambio, entre los tutores de 55 años o más, ese interés desciende hasta el 20%. Este dato ...
Según el Barómetro de los Petparents y Petfriendly en España 2026, el 44% de los tutores de entre 18 y 24 años afirma que le gustaría poder llevar a su animal de compañía al trabajo. En cambio, entre los tutores de 55 años o más, ese interés desciende hasta el 20%. Este dato refleja una diferencia generacional, pues para los más jóvenes las políticas petfriendly se asocian al bienestar emocional y una forma práctica de compatibilizar responsabilidades y rutinas.
Este tipo de entornos favorecen, además, una experiencia laboral menos rígida y más conectada con necesidades que los jóvenes valoran especialmente, como las pausas saludables, la interacción social espontánea o la sensación de trabajar en espacios más cercanos y humanos.
"Las generaciones más jóvenes han crecido con una forma distinta de entender el bienestar y el equilibrio entre vida personal y trabajo. Para muchas de ellas, el perro no ocupa un lugar periférico, sino que forma parte de sus rutinas de apoyo, regulación emocional y organización cotidiana. Por eso, la posibilidad de compartir determinados espacios laborales con él se percibe como una medida de conciliación con un impacto muy real en su día a día", explica Loreto Sánchez, psicóloga colaboradora de la Fundación Affinity.
Conciliar también impacta en el bienestar animal
Además de facilitar la conciliación, acudir a la oficina con el perro puede tener efectos positivos para el propio animal si el entorno es adecuado y se establecen normas claras de convivencia. La socialización, la reducción del tiempo en soledad y la posibilidad de mantener una rutina acompañada pueden contribuir a minimizar el malestar asociado a la separación en determinados casos.
Por otro lado, cuando hablamos de conciliación y animales de compañía, solemos fijar nuestra atención en el perro y en la idea de que nos acompañe a nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, no todos los animales tienen las mismas necesidades. En el caso de los gatos, por ejemplo, el teletrabajo puede actuar como alternativa para que no se sienta solo, ya que este puede acompañar a su tutor mientras está trabajando y así evitar estrés con los cambios de entorno.
"Si pensamos en los gatos, trasladarlos de forma rutinaria fuera de su territorio habitual puede generar más estrés que beneficio. Por eso, para muchas personas que conviven con un gato el teletrabajo puede representar la solución más adecuada. En definitiva, la clave no es tanto que los animales puedan estar en la oficina, sino que las políticas laborales tengan en cuenta, por un lado, que los animales de compañía son parte de la vida familiar y, por otro, que su bienestar también influye en el de las personas", explica, Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud.
En paralelo, el mismo barómetro apunta que el 66,6% cree que las oficinas no están preparadas para ser Petfriendly. Por ello es necesario adaptar los espacios para que la convivencia sea viable en términos de higiene, seguridad, convivencia y confort de todo el equipo.
En este sentido, desde la Fundación destacan que es importante impulsar estos espacios, ya que facilitan compartir más tiempo con el animal de compañía, algo que beneficia tanto para el tutor como para el propio animal. Affinity Petcare lleva más de una década impulsando un modelo de oficina petfriendly basado en la convivencia responsable. En su día a día, las personas que conviven con perro pueden trabajar con su animal de compañía junto a su puesto, y además disponer de la Doggy Zone, un espacio específico dentro de sus instalaciones pensado para que los perros puedan descansar y socializar.