¿Por qué algunas personas envejecen más rápido que otras?

Anna León 

Existen algunos procesos inflamatorios silenciosos que pueden influir en la piel, el cabello y el envejecimiento general del organismo. Es lo que los expertos conocen como envejecimiento inflamatorio. La doctora Ana Huertas, especialista en medicina estética regenerativa del IMAH, nos cuenta cómo dos personas con la misma edad cronológica, pueden tener una edad metabólica diferente.

26/06/2026

Mientras la edad cronológica mide los años que cada persona tiene, la metabólica refleja el estado de salud de sus células. Imagina dos personas con la misma edad cronológica y hábitos parecidos. A lo mejor, una de ellas tiene más energía que la otra. O, incluso, puede que una de ...

Mientras la edad cronológica mide los años que cada persona tiene, la metabólica refleja el estado de salud de sus células. Imagina dos personas con la misma edad cronológica y hábitos parecidos. A lo mejor, una de ellas tiene más energía que la otra. O, incluso, puede que una de ellas muestre signos de envejecimiento más acusados. Los expertos ya estudian ese proceso inflamatorio que avanza en silencio.

¿Qué explica esa diferencia?

Según la doctora Ana Huertas, especialista en medicina estética regenerativa del IMAH, una de las respuestas se puede hallar en un fenómeno cada vez más estudiado por la comunidad científica: el inflammaging o envejecimiento inflamatorio.

Se trata de un proceso de inflamación crónica de bajo grado que se puede desarrollar durante años de forma silenciosa. Ese proceso se relaciona con el progresivo deterioro de diferentes tejidos del organismo. "No siempre envejecemos únicamente por el paso del tiempo. Existen procesos biológicos que pueden acelerar ese envejecimiento y afectar a la calidad de la piel, del cabello y los tejidos", explica la especialista.

Cuando el problema no está en la superficie

La doctora Huertas subraya que muchas personas intentan mejorar los signos visibles del envejecimiento de una forma: actuando únicamente sobre sus consecuencias.

Foto: Darmel / Pexels. 

Sin embargo, en algunos casos, el origen se puede hallar en mecanismos internos relacionados con la inflamación, estrés oxidativo, alteraciones metabólicas o una menor capacidad regenerativa de los tejidos.

Por ello, cada vez más profesionales defienden un enfoque que combine medicina estética, diagnóstico médico y análisis de factores relacionados con el envejecimiento biológico. "Muchas veces la pregunta no es qué debemos poner en la piel, sino qué está ocurriendo en ese tejido para que haya perdido capacidad de regeneración", aclara.

De añadir volumen a regenerar el organismo

Durante años, gran parte de la medicina estética estuvo orientada a corregir signos visibles mediante rellenos o aportación de volumen. No obstante, la tendencia actual se dirige hacia modelos más regenerativos que buscan estimular procesos biológicos propios del organismo.

"La regeneración empieza a nivel celular mediante señales internas, angiogénesis (proceso natural por el que se forman nuevos vasos sanguíneos, siendo vital para el crecimiento de tejidos y cicatrización de heridas), producción de colágeno y reparación tisular. Nuestro objetivo es favorecer esos procesos siempre que sea posible", afirma. Ese enfoque regenerativo se plasma en tratamientos (faciales, corporales y capilares) orientados a estimular los propios tejidos (como la piel y el cabello) para mejorar su calidad, firmeza y salud a largo plazo.

"Muchas veces, la estética es la consecuencia visible de un equilibrio biológico previo. Cuando entendemos qué está ocurriendo en el organismo, podemos abordar el envejecimiento de una forma mucho más completa", concluye Huertas.

Dra. Ana Huertas. 

Principales tratamientos de medicina estética regenerativa

  • Plasma rico en plaquetas (PRP): emplea una pequeña muestra de sangre centrifugada para extraer los factores de crecimiento y aplicarlos en la piel. Favorece la producción de colágeno, elastina y mejora la luminosidad y textura cutáneas.
  • Bioestimuladores de colágeno: sustancias inyectables (como el ácido poli-L-láctico o la hidroxiapatita de calcio) que inducen al organismo a fabricar su propio colágeno de forma progresiva. De esta forma, se restaura el volumen y combate la flacidez.
  • Exosomas: pequeñas vesículas celulares ricas en proteínas y material genético (normalmente de origen vegetal) que actúan como mensajeros, acelerando la regeneración celular, la cicatrización y la reparación de la piel dañada.
  • Polinucleótidos: cadenas de nucleótidos que se infiltran para mejorar la hidratación profunda, estimular los fibroblastos y reparar el tejido a nivel celular. Los polinucleóticos mejoran muchísimo el tono y elasticidad cutáneas.
  • Microneedling y láseres fraccionados: tratamientos que realizan microlesiones controladas en la dermis. Esto "obliga" a la piel a entrar en un proceso de cicatrización y renovación, reemplazando el tejido envejecido por piel nueva
  • Terapias con células madre: extracción y posterior infiltración de células procedentes del tejido adiposo del paciente. Tienen una alta capacidad regenerativa, por lo que permiten reparar tejidos más profundos y mejorar la calidad de pieles muy castigadas.

Foto cabecera: Darina Belonogova / Pexels. 

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