Paloma Ruiz-Blanco, nutricionista y cofundadora de Sana Nutrients, algunas causas son porque el calor provoca una vasodilatación natural de los vasos sanguíneos, lo que dificulta el retorno venoso y favorece la acumulación de líquidos en tejidos, especialmente en piernas, abdomen y tobillos. Además, las hormonas sexuales femeninas, especialmente los estrógenos y la progesterona, también influyen en ...
Paloma Ruiz-Blanco, nutricionista y cofundadora de Sana Nutrients, algunas causas son porque el calor provoca una vasodilatación natural de los vasos sanguíneos, lo que dificulta el retorno venoso y favorece la acumulación de líquidos en tejidos, especialmente en piernas, abdomen y tobillos.
Además, las hormonas sexuales femeninas, especialmente los estrógenos y la progesterona, también influyen en la regulación de líquidos. "En determinadas fases del ciclo menstrual es más frecuente experimentar retención, y las altas temperaturas pueden intensificar esta sensación".
Todo ello se suma al exceso de sudoración provoca pérdidas de agua y minerales esenciales como magnesio, potasio o sodio, alterando el equilibrio hídrico del organismo. Según la experta, cuando no existe una correcta hidratación o reposición de estos nutrientes, el cuerpo tiende a retener más líquidos como mecanismo de compensación.
"Estrés térmico en el organismo"
Además, Paloma Ruiz-Blanco especifica que las altas temperaturas también generan un cierto estrés térmico para el organismo. El cuerpo debe hacer un esfuerzo adicional para mantener estable su temperatura interna, un proceso en el que intervienen tanto el sistema nervioso como el endocrino.
De esta forma, cuando estos sistemas se ven sometidos a una mayor demanda, pueden aparecer síntomas como cansancio, inflamación o sensación de pesadez, especialmente en mujeres con desequilibrios hormonales previos.

¿Qué comer durante el verano?
Una de las cosas que puede reducir esta inflamación es nutrirse con los mejores alimentos. La experta aconseja aumentar el consumo de alimentos como: piña, papaya, alcachofa, espárragos, rúcula, rábanos o pepino, ya que favorecen la eliminación de líquidos y ayudan a mejorar la digestión.
Y para aquellas mujeres que experimentan inflamación frecuente, especialmente durante determinadas fases del ciclo menstrual o en épocas de mucho calor, complementar estos hábitos con fórmulas específicas como la de Sana Nutrients puede ayudar a potenciar los mecanismos naturales de detoxificación y favorecer una sensación de mayor ligereza y bienestar digestivo.
El complemento para reducir la inflamación abdominal
Para la experta, no hay nada mejor que el Re-equilibrio interno de Sana Nutrients, complemento formulado precisamente para favorecer ese equilibrio desde dentro.

Su combinación de ingredientes como el cardo mariano, conocido por su capacidad para apoyar la función hepática y proteger al organismo frente a la exposición a toxinas ambientales, medicamentos o excesos puntuales; la semilla de hinojo, tradicionalmente utilizada para favorecer una digestión normal y reducir la sensación de pesadez; y la chlorella, una microalga rica en nutrientes que contribuye a los procesos naturales de detoxificación y a la eliminación de metales pesados, lo convierten en un aliado especialmente interesante para mujeres que buscan reducir la inflamación y mejorar su bienestar digestivo.
Además, incorpora ingredientes con acción antioxidante que ayudan a combatir el estrés oxidativo, favoreciendo la protección celular y apoyando los procesos naturales de regeneración del organismo.
"Esto resulta especialmente interesante en mujeres que conviven con inflamación crónica, alteraciones digestivas o desequilibrios hormonales", declara la nutricionista.
Aunque ningún suplemento sustituye una alimentación saludable, sí puede convertirse en un apoyo complementario dentro de una estrategia global orientada a mejorar la salud digestiva, hormonal y metabólica.