Cómo cuidar los pies para lucirlos perfectos en verano

Sonia Baños

Llega el calor, sacas las sandalias del fondo del armario y entonces te miras los pies y piensas que están para pocas fotos: talones resecos, alguna dureza, las uñas descuidadas tras meses escondidas en zapatos cerrados. Es uno de esos cuidados que dejamos para el último momento y luego corremos a una pedicura de urgencia.

16/07/2026

En esvivir.com queremos darle la vuelta a esto, porque mantener los pies bonitos no requiere ir cada quince días al centro de estética, sino una rutina sencilla en casa que, hecha con constancia, los deja perfectos para todo el verano.Por qué los pies se descuidan tantoLos pies son, probablemente, la ...

En esvivir.com queremos darle la vuelta a esto, porque mantener los pies bonitos no requiere ir cada quince días al centro de estética, sino una rutina sencilla en casa que, hecha con constancia, los deja perfectos para todo el verano.

Por qué los pies se descuidan tanto

Los pies son, probablemente, la parte del cuerpo que peor tratamos. Cargan con nuestro peso todo el día, los embutimos en calzado que no siempre respira y, además, la piel de la planta y del talón es especialmente gruesa y tiende a resecarse y a formar durezas como mecanismo de defensa. En invierno, escondidos, los ignoramos por completo, y de ahí que en cuanto asoma el buen tiempo nos encontremos con un trabajo acumulado de meses.

La clave para no llegar a ese punto es entender que el cuidado de los pies es de mantenimiento, no de rescate. Una piel que se hidrata a diario no llega a agrietarse, y unas durezas que se trabajan poco a poco no se convierten en grietas dolorosas. Cambiar el enfoque, de la reparación de emergencia al cuidado constante, es lo que de verdad marca la diferencia.

Una rutina sencilla que sí funciona

No hace falta un arsenal de productos ni dedicar mucho tiempo. Con unos pocos gestos integrados en la semana, los pies se mantienen cuidados sin esfuerzo:

  • Hidratarlos cada noche con una crema específica para pies, que es más densa que la corporal, prestando atención al talón. Si los notas muy secos, aplicar una capa generosa y dormir con calcetines de algodón multiplica el efecto.

  • Usar la piedra pómez o una lima suave una o dos veces por semana sobre el pie húmedo, sin obsesionarse: retirar poco a poco mantiene la piel lisa sin agredirla. Limar en exceso, al contrario, hace que la dureza vuelva con más fuerza.

  • Cuidar las uñas con un corte recto para prevenir uñeros, y mantener las cutículas hidratadas en lugar de cortarlas de forma agresiva.

  • Exfoliar los pies de vez en cuando para retirar células muertas y que la hidratación penetre mejor.

Para las uñas, si te gusta llevarlas pintadas, conviene dejar que respiren entre esmaltados y usar una base protectora para evitar que se amarilleen. Y si optas por el esmalte permanente, retirarlo siempre de la forma adecuada y no arrancarlo, porque eso debilita la uña.

Pies cuidados sin depender del centro de estética

La idea con la que quedarse es que unos pies bonitos no son cuestión de suerte ni de pedicuras frecuentes, sino de pequeños gestos repetidos. Hidratar cada noche, limar con suavidad un par de veces por semana y mantener las uñas en orden basta para llegar a la temporada de sandalias sin sustos y, sobre todo, para mantenerlos así durante todo el verano. Dedicarles cinco minutos al día es mucho menos de lo que parece y mucho más eficaz que cualquier arreglo de última hora. Tus pies te llevan a todas partes; merecen, al menos, que no te acuerdes de ellos solo cuando toca enseñarlos.



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