Cada vez es más habitual encontrar en el supermercado productos con etiquetas como "reducido en azúcar", "light" o "sin azúcares añadidos". Para mantener el sabor dulce con menos calorías, muchos sustituyen parte o la totalidad del azúcar por edulcorantes como el aspartamo, la sucralosa o la estevia. Refrescos, lácteos (yogures, ...
Cada vez es más habitual encontrar en el supermercado productos con etiquetas como "reducido en azúcar", "light" o "sin azúcares añadidos". Para mantener el sabor dulce con menos calorías, muchos sustituyen parte o la totalidad del azúcar por edulcorantes como el aspartamo, la sucralosa o la estevia. Refrescos, lácteos (yogures, natillas), bollería, salsas, mermeladas, caramelos, helados… La variedad es prácticamente inabarcable.
Aunque, en muchos casos, el consumidor ni siquiera es consciente del cambio. Así lo refleja un estudio publicado recientemente en la revista científica Journal of Food Composition and Analysis, elaborado por investigadores del CIBER del área de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN), la Universidad del País Vasco, la Sociedad Española de Nutrición (SEN), el Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela y la Universidad Politécnica de Madrid. El trabajo pretende conocer la presencia actual de estos ingredientes en los alimentos comercializados en España y confirma que su uso está mucho más extendido que hace apenas unos años.
Para elaborar esta fotografía del mercado, los investigadores analizaron el etiquetado de alimentos y bebidas representativos del 85% del mercado español utilizando la base de datos NUTRIFEN de la Fundación Española de la Nutrición. En total identificaron 2.469 productos que incorporaban uno o varios edulcorantes autorizados en la Unión Europea.
Mucho más allá de los refrescos
Los refrescos siguen siendo la categoría donde más abundan los edulcorantes bajos y sin calorías, concentrando más de un tercio de todos los productos analizados. Sin embargo, el estudio pone de manifiesto un cambio significativo respecto a investigaciones anteriores: los chocolates, productos de confitería, coberturas dulces y postres se han convertido ya en la segunda gran categoría donde estos ingredientes están presentes, desplazando a los zumos y néctares de frutas.
También ha cambiado el tipo de edulcorantes utilizados. Mientras que hace unos años predominaba el sorbitol, ahora el acesulfamo K se sitúa como el más empleado por la industria alimentaria, seguido de la sucralosa y el aspartamo.
Otra de las conclusiones más llamativas es que ya no suele utilizarse un único edulcorante por producto. La combinación de dos o tres sustancias diferentes es la práctica más habitual e incluso existen alimentos que incorporan cinco, seis o más en una misma formulación, algo poco frecuente hace apenas dos décadas.
¿Por qué cada vez aparecen en más alimentos?
La explicación está, en buena medida, en la reformulación nutricional que ha llevado a cabo la industria alimentaria durante los últimos años. La creciente preocupación por el exceso de azúcar en la dieta, las recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la demanda de productos con menos calorías han llevado a muchos fabricantes a modificar sus recetas sin alterar demasiado el sabor.
"Los resultados muestran que la reformulación de los alimentos está modificando el perfil de edulcorantes utilizados en distintas categorías de productos", explica Asier Léniz, primer autor del estudio, quien subraya la importancia de seguir monitorizando la composición de los alimentos para conocer cómo evoluciona el mercado.
Para la directora científica del CIBEROBN, María Puy Portillo, disponer de esta información resulta esencial tanto para la investigación como para el diseño de futuras estrategias de salud pública. "Los cambios identificados ponen de manifiesto la importancia de mantener un seguimiento continuo de la reformulación de alimentos y bebidas", señala.
Cómo saber si un producto contiene edulcorantes
Aunque muchos consumidores buscan reducir el consumo de azúcar, no siempre saben cuándo están sustituyéndolo por edulcorantes. La forma más sencilla de comprobarlo es revisar la lista de ingredientes del producto, donde pueden aparecer nombres como sucralosa, acesulfamo K, aspartamo, sorbitol, eritritol o glucósidos de esteviol, entre otros.
Cabe recordar, sin embargo, que todos los edulcorantes autorizados en la Unión Europea han sido previamente evaluados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que establece para ellos niveles de consumo considerados seguros. No obstante, los expertos recuerdan que el objetivo no debería ser únicamente sustituir el azúcar por otros ingredientes dulces, sino acostumbrar progresivamente el paladar a sabores menos intensos.
En cualquier caso, el trabajo pone de manifiesto que la cesta está cambiando al mismo ritmo que nuestros hábitos de consumo. En un contexto en el que cada vez prestamos más atención a la calidad nutricional de lo que compramos, conocer qué ingredientes contienen los alimentos resulta clave para tomar decisiones informadas.