La piel pierde agua constantemente a través de un proceso natural conocido como pérdida transepidérmica de agua (TEWL). Durante el verano este proceso se intensifica debido a factores externos como la radiación ultravioleta, el calor, el viento o los cambios bruscos de temperatura entre exteriores e interiores climatizados.Como consecuencia, es ...
La piel pierde agua constantemente a través de un proceso natural conocido como pérdida transepidérmica de agua (TEWL). Durante el verano este proceso se intensifica debido a factores externos como la radiación ultravioleta, el calor, el viento o los cambios bruscos de temperatura entre exteriores e interiores climatizados.
Como consecuencia, es habitual notar una piel más apagada, con líneas de expresión más marcadas, sensación de tirantez, pérdida de elasticidad e incluso una mayor sensibilidad. Mantener una correcta hidratación no solo mejora el aspecto de la piel, sino que también contribuye a preservar su función barrera y a protegerla frente a las agresiones externas.
El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los ingredientes más valorados en cosmética gracias a su capacidad para atraer y retener agua. Además de proporcionar hidratación, ayuda a mejorar la elasticidad, aporta un efecto de relleno y contribuye a reforzar la barrera cutánea.
Los tratamientos más avanzados emplean diferentes pesos moleculares de ácido hialurónico para actuar tanto en las capas superficiales como en las más profundas de la piel, logrando una hidratación más completa y duradera.
Además del ácido hialurónico, los protocolos profesionales suelen incorporar otros ingredientes que potencian sus beneficios:
Los tratamientos de hidratación intensiva combinan diferentes fases para maximizar los resultados y mejorar la absorción de los activos.
Habitualmente comienzan con una limpieza profunda y una exfoliación suave que prepara la piel para recibir un sérum concentrado con ácido hialurónico. A continuación, se realiza un masaje facial con una crema hidratante y se aplica una mascarilla intensiva que ayuda a sellar la hidratación. El protocolo suele finalizar con productos específicos para el contorno de ojos y una crema adaptada al tipo de piel.
El objetivo es restaurar el confort cutáneo, mejorar la elasticidad y devolver la luminosidad al rostro desde la primera sesión.
Según explica Montibello, la hidratación debe abordarse como una estrategia global para preservar la juventud de la piel. Bajo esta premisa, la firma ha desarrollado Hyalufeel Water Shot Treatment, un tratamiento profesional que combina cuatro tipos de ácido hialurónico con activos como ectoína, ácido poliglutámico y ceramidas para proporcionar una hidratación intensiva y reforzar la función barrera.
De acuerdo con los estudios de eficacia realizados por la marca, una sesión del tratamiento consigue mejorar visiblemente la hidratación y la elasticidad de la piel, además de suavizar las líneas de expresión y reducir los signos de fatiga. El protocolo se realiza en cabina mediante un ritual que combina limpieza, exfoliación, masaje y mascarilla hidratante para potenciar la acción de los ingredientes activos.

Los especialistas de la marca coinciden en que los resultados de un tratamiento profesional son más duraderos cuando se mantienen con una rutina diaria adecuada.
Una rutina básica debería incluir un limpiador suave, un sérum con ácido hialurónico, una crema hidratante adaptada al tipo de piel, un contorno de ojos y protección solar de amplio espectro durante todo el año. Además, el uso de mascarillas hidratantes una o dos veces por semana puede ayudar a reforzar los niveles de agua de la piel, especialmente durante los meses de verano.
En el caso de Montibello, el tratamiento profesional Hyalufeel Water Shot Treatment se complementa con una gama de productos para el cuidado en casa, formulados para prolongar la hidratación y adaptarse a las necesidades de diferentes tipos de piel.
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Más allá del tratamiento elegido, mantener una piel correctamente hidratada durante el verano sigue siendo una de las mejores estrategias para conservar su elasticidad, luminosidad y función barrera, ayudando además a prevenir los signos visibles del envejecimiento prematuro.