Se disparan los precios de naranjas, manzanas y peras en julio

Anna León 

La rebaja del IVA sobre los precios de las naranjas, manzanas golden y peras conferencia no ha servido para nada. Curiosamente, estos alimentos son los que más se han encarecido en los grandes supermercados durante el mes de julio, según un estudio de FACUA- Consumidores en Acción. Malas noticias para la salud de la mayoría de los/as consumidores/as que recurren al consumo de frutas para paliar el calor.

19/07/2026

En nuestro país, las naranjas, manzanas golden y peras conferencia tributan de forma fija al IVA tipo superreducido del 4% durante todo el año. Esta categoría se aplica a todas las frutas frescas naturales. Sin embargo, estos alimentos, afectados por la rebaja del IVA, son los que más han subido ...

En nuestro país, las naranjas, manzanas golden y peras conferencia tributan de forma fija al IVA tipo superreducido del 4% durante todo el año. Esta categoría se aplica a todas las frutas frescas naturales. Sin embargo, estos alimentos, afectados por la rebaja del IVA, son los que más han subido de precio a lo largo de este mes de julio. Así se desprende del estudio realizado por FACUA-Consumidores en Acción, donde se analiza la evolución de los precios de una serie de productos básicos -frutas, verduras, pastas, huevos, harinas, lentejas, arroz y aceites de oliva y girasol- en ocho cadenas de supermercados durante los meses de junio y julio.

Aumentos por encima de un 7%

Durante el último mes, la malla de naranjas ha experimentado de media un incremento de precio del 7,7%, una subida que se suma a la del 7,6% registrada en junio, lo que se traduce en un encarecimiento de más del 15% en apenas dos meses. La mayor subida en julio se ha dado en Aldi, donde la malla de cuatro kilos ha pasado de 3,95 euros en junio a 4,59 euros en julio (un 16,2% más), según los expertos de FACUA.

Foto: Freestock Pro/Pexels.

Por su parte, el kilo de manzanas golden se ha encarecido un 5,5% en las últimas semanas. La subida más acusada se ha dado en Alcampo, con un 13,7% de incremento (de 1,75 euros en junio a 1,99 euros en julio). Las peras conferencia son un 4,4% más caras de media que semanas atrás. La mayor subida se ha dado en Eroski, donde han pasado de comercializarse a 2,15 euros en junio a 2,50 euros en julio (un 16,3% más).

Durante este mismo periodo también ha aumentado el precio de las lentejas pardina (un 2,5% de media), el aceite de girasol (un 1,8%), la docena de huevos (un 1,5%), los champiñones laminados (1,2%), el arroz redondo (un 0,5%), los macarrones (un 0,3%) y el aceite de oliva virgen extra (un 0,1%).

Foto: Cottonbro / Pexels. 

Los alimentos que sí han bajado de precio

En el estudio de FACUA también figuran algunos alimentos que sí se han abaratado durante los últimos dos meses. Es decir, que cuestan de media menos en julio que en junio. Destacan la harina de trigo (-0,1%), la leche entera (-0,2%), las zanahorias (-1,0%), los ajos (-1,3%), los limones (-3,3%), la malla de patatas (-3,4%), las lechugas iceberg (-5,1%), las uvas blancas sin pepitas (-9,3%) y las cebollas (-12,7%).

Efectos sobre nuestra salud

El encarecimiento de productos frescos obliga a muchas familias a sustituirlos por alimentos ultraprocesados más baratos, pero menos saludables. En verano, estas decisiones tienen un impacto más severo en nuestra salud: aumenta el riesgo de carencias nutricionales y de deshidratación severa, ya que no se llega a la ingesta mínima de 400 gramos diarios de frutas y verduras recomendados por la OMS (Organización Mundial de la Salud). El objetivo es frenar la obesidad y otras enfermedades no transmisibles, mediante la práctica de actividad física y el consumo mínimo de 400 gramos de frutas y verduras cada día.

Los efectos perjudiciales sobre la salud incluyen:

  • Déficit de micronutrientes. Cuando dejamos de consumir frutas de temporada (sandías o melones, por ejemplo), cae también la ingesta de vitaminas esenciales, potasio y fibra. Estas carencias debilitan nuestro sistema inmunológico y bajan nuestras defensas.
  • Riesgo de sufrir sobrepeso y enfermedades crónicas. Al bajar el presupuesto para alimentos frescos, aumenta la compra de productos hipercalóricos, azucarados y con grasas saturadas. Estos cambios elevan la probabilidad de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares crónicos.
  • Posibles golpes de calor y fatiga. Durante el verano, el cuerpo exige mayor hidratación. Las frutas y hortalizas aportan gran parte del agua necesaria. Reemplazarlas por bollería o precocinados aumenta el riesgo de sufrir golpes de calor o fatiga.

Foto: Cristian Rojas / Pexels. 

A fin de garantizar una dieta equilibrada, expertos nutricionistas recomiendan comprar productos locales y de temporada y aprovechar ofertas en los mercados tradicionales. Otra opción, si fuera posible, consistiría en congelar productos frescos cuando el precio baja.

Foto cabecera: Cottonbro / Pexels. 

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