Lo que sucede con los pies en verano es que su piel no se ha mantenido bien durante el año. Y están más sensibles a las temperaturas. En las primeras semanas de calor, es mucho más fácil que aparezcan pequeñas heridas, ampollas o irritaciones al estrenar sandalias o caminar durante horas con zapatos abiertos. ...
Lo que sucede con los pies en verano es que su piel no se ha mantenido bien durante el año. Y están más sensibles a las temperaturas. En las primeras semanas de calor, es mucho más fácil que aparezcan pequeñas heridas, ampollas o irritaciones al estrenar sandalias o caminar durante horas con zapatos abiertos.
Los principales problemas de piel de las mujeres en verano
Tal como especifica Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de los Laboratorios Calduch, a esvivir, desde un punto de vista general, los problemas principales que aparecen en verano con los pies son las molestias en la zona plantar y la deshidratación o sequedad en talones.
"Las molestias plantares se deben al cambio brusco de tipo de calzado. Pasamos de zapatillas o zapatos con cierta altura a sandalias o calzado totalmente plano y esto provoca un cambio en la pisada y posibles molestias articulares y plantares", declara.
Por otra parte, en verano, solemos llevar los pies descubiertos y más expuestos a las condiciones adversas por lo que la integridad de la barrera cutánea se ve comprometida y aumenta la pérdida de agua a través de la piel. Los talones son los primeros que sufren esta deshidratación.

"Si a esto le sumamos que las mujeres entre 40/50 años están sufriendo cambios hormonales (perimenopausia y menopasia) la salud de los pies se ve afectada por partida doble. Esta situación provoca hinchazón de pies, pesadez y fatiga… y el calor potencia estos síntomas", remarca el experto.
Las rozaduras no son otra cosa que lesiones producidas por el roce continuado de la piel con el zapato y están muy relacionadas con las altas temperaturas. En verano tendemos a elegir un calzado más ligero y abierto, algo que favorece no solo la aparición de heridas, sino también de callos y ampollas.
Principales soluciones a los problemas de pies de las mujeres
Uso de calzado plano
Vicente Calduch aconseja primero es reducir el uso de calzado plano para evitar que los pies sufran el cambio de hábitos en la pisada.
Cremas hidratantes
Por otro lado, es muy recomendable el uso de cremas con alto poder emoliente e hidratante. "Hay que recuperar la integridad de la barrera cutánea y conseguir aumentar la hidratación de los pies, sobre todo en los talones", aconseja.
Paseos cortos por el agua
Y para combatir la hinchazón y pesadez en los pies, es aconsejable dar paseos cortos por el agua o duchas con agua fría en los pies para conseguir una vasoconstricción y así mejorar la circulación.
"El uso de cremas con ingredientes activos, como por ejemplo extracto de Ginkgo Biloba, que ayudan a favorecen la microcirculación superficial, también mejoran la salud de los pies", según el experto.

Crea una barrera invisible antes de que aparezca la rozadura
La prevención siempre funciona mejor que tratar la herida cuando ya ha salido. Los bálsamos con textura untuosa, como el Bálsamo Original de Dermo-Suavina, ayudan a crear una película protectora que reduce el roce continuo del calzado sobre la piel.
Un truco poco conocido es aplicarlo no solo en talones o dedos, sino también en las tiras internas de las sandalias que suelen endurecerse con el uso y provocar fricción. Ese pequeño gesto puede marcar la diferencia durante los días de más calor.
Las cutículas también necesitan cuidados en verano
En verano prestamos mucha atención al esmalte o la pedicura, pero olvidamos una de las zonas más importantes: las cutículas. El consejo del farmacéutico es aplicar una pequeña cantidad de bálsamo cada noche mediante un ligero masaje circular para estimular además la circulación y mejorar el aspecto general del pie.
Qué hacer con las durezas de los pies
Muchas personas creen que eliminar una dureza consiste únicamente en utilizar limas agresivas, pero hacerlo en exceso puede sensibilizar todavía más la piel. Para suavizarlas de verdad, lo más eficaz es combinar exfoliación suave con nutrición intensa.
El experto recomienda aplicar una capa generosa de un bálsamo reparador antes de dormir y cubrir los pies con calcetines de algodón durante toda la noche.
Refrescar los pies también previene lesiones
Además de hidratar, Calduch aconseja pulverizar agua termal o un spray refrescante antes de calzarse y al final del día. "Ayuda a descongestionar, reduce la sensación de pesadez y mantiene la piel más confortable. Guardarlo unos minutos en la nevera multiplica además el efecto calmante".
El mejor calzado para que los pies no sufran en verano
Es inevitable usar calzado plano en verano, sobre todo en la playas y piscinas. El experto destaca que este tipo de calzado no es recomendable para dar largos paseos o usarlos durante todo el día. "Fuera de estos ambientes, lo mejor es usar un calzado que siga manteniendo cierta altura en el talón. Lo importante es mantener una diferencia de elevación entre la base de los dedos y los talones, lo que se conoce como "drop".

También recomienda que el calzado sea parcialmente abierto o que sea transpirable; y que permita tener el pie sujeto y evitar balanceos y roces innecesarios. "Un calzado cerrado y poco transpirable provoca un exceso de sudoración en los pies. Este ambiente húmedo y oscuro es favorable al crecimiento de hongos y bacterias que provocan mal olor y posibles infecciones fúngicas", responde el farmacéutico.