Aunque durante un eclipse el Sol parece menos intenso, su radiación sigue siendo igual de dañina para la retina. Esta aparente pérdida de luminosidad puede generar una falsa sensación de seguridad y llevar a algunas personas a mirarlo directamente sin proteger debidamente los ojos. Esto es algo que nunca se ...
Aunque durante un eclipse el Sol parece menos intenso, su radiación sigue siendo igual de dañina para la retina. Esta aparente pérdida de luminosidad puede generar una falsa sensación de seguridad y llevar a algunas personas a mirarlo directamente sin proteger debidamente los ojos. Esto es algo que nunca se debe hacer y que puede provocar serias lesiones oculares.
"La retina no tiene receptores del dolor, por lo que una lesión puede producirse sin que la persona sea consciente de ello en ese momento. En muchos casos, los síntomas aparecen horas después de la exposición, cuando el daño ya está hecho", explica el doctor Fernando Llovet, oftalmólogo cofundador de Baviera.
Cómo disfrutar del eclipse sin poner en riesgo la visión
Los oftalmólogos recuerdan que la única forma segura de observar directamente el eclipse es utilizando gafas homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2, que estén marcadas con un 'CE' de conformidad europea y que se encuentren en perfecto estado. Además, recomiendan seguir estas pautas:
Cuando acudir al oftalmólogo
Tras observar un eclipse, es importante acudir al oftalmólogo si en las horas o días posteriores aparecen síntomas como:
Aunque la retinopatía solar no cuenta con un tratamiento específico, una evaluación oftalmológica permite confirmar el diagnóstico, valorar el alcance de la lesión y realizar el seguimiento más adecuado para cada paciente.