Una cosa está clara: "el retinol puede transformar la piel, mejorar textura, luminosidad, manchas, arrugas y firmeza, pero para que funcione al máximo rendimiento se necesita que los ingredientes que lo acompañen lo potencien y lo hagan más tolerable", espeta Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. "La clave no está ...
Una cosa está clara: "el retinol puede transformar la piel, mejorar textura, luminosidad, manchas, arrugas y firmeza, pero para que funcione al máximo rendimiento se necesita que los ingredientes que lo acompañen lo potencien y lo hagan más tolerable", espeta Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.
"La clave no está en tener miedo al retinol, sino en entender que la piel tiene que poder convivir con él. Un retinoide bien formulado es un estímulo para renovar mejor", explica Raquel González, cosmetóloga y creadora técnica de Byoode.
Asegura que no te deshidrates
Antes de nada, conviene mirar la barrera cutánea para evitar la
deshidratación. "Una barrera fuerte es la mejor aliada del retinol para
que no se pele la piel. Cuando la piel tiene buenos niveles de lípidos,
hidratación y confort, tolera mucho mejor los activos transformadores.
Por eso, ingredientes como las ceramidas, los ácidos grasos, el
escualano o determinados aceites biomiméticos ayudan muchísimo", apunta
Raquel González.
En esa misma línea, Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8, insiste en que "no se trata de neutralizar a los retinoides, sino de darle un entorno más amable. El retinol, y los retinoides en general, necesitan una fórmula que lo arrope. Si lo acompañamos de ingredientes reparadores, calmantes e hidratantes, la piel puede beneficiarse de la renovación sin vivirlo como una agresión".
El combo hidratante: ácido hialurónico, glicerina y pantenol
El retinol acelera la renovación cutánea y, durante ese proceso, la piel puede perder confort. Por eso, tal y como recalca Irene Serrano, la directora dermocosmética de Dermalogica, "los humectantes son básicos y ayudan a que la piel no se sienta seca, áspera o tirante".
"Los agentes hidratantes ayudan a retener agua en la piel y mejoran la sensación de jugosidad. No son ingredientes decorativos: cuando una piel está bien hidratada, se defiende mejor y tolera mejor los tratamientos intensivos", señala Mireia Fernández, directora dermocosmética en Perricone MD. "Además, ayudan a vehiculizar mejor y permiten que el retinol actúa de forma más eficiente".
Cómo usarlo sin que la piel se rebele
En el caso de que no se hayan usado nunca retinoides, es fundamental ir
retinizando la piel. O, lo que es lo mismo, ir acostumbrando a la piel a
este activo. Este proceso de adaptación, habitualmente, puede durar 30 a
45 días. Como regla general, "en el inicio de este proceso
de retinización, se arranca con tres aplicaciones a la semana durante la
primera quincena, se avanza a días alternos en la segunda y,
finalmente, se acaba usando todos los días", especifica Raquel González,
cosmetóloga y creadora técnica de Byoode.