Lo que no debes hacer con tu piel en verano No hidratarla En esta época, mas que nunca, es necesario hidratar la dermis porque se seca mucho más de lo normal. Así que uno de los hábitos complementarios para mejorar la salud de tu piel es la hidratación. Te ayuda a mantener la barrera cutánea ...
Lo que no debes hacer con tu piel en verano
No hidratarla
En esta época, mas que nunca, es necesario hidratar la dermis porque se seca mucho más de lo normal. Así que uno de los hábitos complementarios para mejorar la salud de tu piel es la hidratación. Te ayuda a mantener la barrera cutánea y reduce la probabilidad de inflamación y sequedad.
Comer demasiado azúcar y sodio
Para que la piel esté mejor necesitamos comer de forma variada. Hay que nutrirse de proteínas, carbohidratos y vitaminas y minerales, todo en su justa medida. Y dejar de lado los ultraprocesados, de hecho los expertos señalan que hay que desterrarlos por completo de tu dieta.
Pasar horas al sol
A veces es inevitable, pero cada vez más aconsejan no estar bajo el sol en las horas centrales del día: de 12 a 16 horas. La exposición excesiva al sol puede empeorar la rosácea y causar quemaduras en la piel. Usa protector solar con un SPF adecuado, cada día y varias veces si estás tiempo al aire libre, y mucho más especialmente si tienes piel sensible.

No usar cada día protector solar
Es imprescindible aplicar protector solar cada día. "Durante el verano, la intensidad de la radiación UV es mayor, aumentando así el riesgo de quemaduras solares, envejecimiento prematuro y cáncer de piel", explican los expertos de IML Clinic.
El protector solar es el principal aliado para prevenir el daño causado por los rayos ultravioleta (UV). Es recomendable utilizar un producto con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30 y aplicarlo diariamente. Además, es importante reaplicarlo cada dos horas si se está al aire libre o después de nadar y sudar.
Aplicación de productos cosméticos no adaptados a la piel
Cada uno tiene una dermis diferente. No es lo mismo tener 20 años que 50. Y por eso cada una se merecerá un producto específico.
Según recomendaciones de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, los cambios asociados al envejecimiento de la piel requieren adaptar los productos cosméticos y priorizar técnicas que potencien la luminosidad natural del rostro.
Sin tiempo de desmaquillarse
Es un error común. Vamos a la playa, cenamos tarde y luego dormimos a las tantas y nos olvidamos del desmaquillado. Otro error común durante todo el año pero que cobra relevancia en verano. El sudor, el calor y el mar puede hacer que la piel sufra más y si vamos maquilladas todavía es peor.
Desmaquilla siempre labios y ojos al final del día utilizando un producto adecuado para evitar irritaciones y mantener la piel en buen estado.
Al final, la lección es clara: la piel no necesita una docena de productos, sino constancia con lo básico. Limpieza e hidratación con protección solar son los cimientos sobre los que construir una piel sana y luminosa. Lo demás, aunque pueda ser un complemento interesante, nunca sustituirá a estos dos pasos fundamentales.