Omega 3 vegetal: qué es y por qué cada vez se habla más de él

María Robert 

Aunque tradicionalmente este nutriente se ha asociado al pescado azul, las microalgas se han convertido en una alternativa de origen vegetal para obtener los ácidos grasos que contribuyen a una buena salud cardiovascular y cerebral 

11/08/2026

Hay ciertas etapas de la vida de la mujer, como la perimenopausia y la menopausia, en las que los  cambios hormonales hacen especialmente relevante el cuidado de la salud cardiovascular y cerebral. En este sentido, el omega 3 se ha consolidado como uno de los nutrientes con mayor respaldo científico. ...

Hay ciertas etapas de la vida de la mujer, como la perimenopausia y la menopausia, en las que los  cambios hormonales hacen especialmente relevante el cuidado de la salud cardiovascular y cerebral. En este sentido, el omega 3 se ha consolidado como uno de los nutrientes con mayor respaldo científico. Diversas investigaciones apuntan a que una ingesta adecuada de DHA y EPA puede contribuir a preservar la salud cerebral durante esta etapa, marcada por el descenso de los estrógenos, al tiempo que favorece el funcionamiento normal del corazón, dos aspectos clave para el bienestar de la mujer a largo plazo.

Sin embargo, aunque tradicionalmente se asocia al pescado azul, cada vez se habla más del omega 3 de origen vegetal.¿Es realmente igual? ¿De dónde procede? ¿Y quién puede beneficiarse de él?

¿Qué es exactamente el omega 3?

Los ácidos grasos omega-3 son una familia de grasas poliinsaturadas entre las que destacan el ácido alfa-linolénico (ALA), ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido eicosapentanoico (EPA), aunque en total son seis. El ALA es el único ácido graso de la familia omega-3 que es esencial, es decir, nuestro organismo no puede sintetizarlo por sí mismo, al igual que sucede con las vitaminas, y necesita obtenerlo a partir de la alimentación. Tanto el DHA como el EPA pueden obtenerse de forma directa por los alimentos o bien mediante la conversión del ácido linolénico ya en el organismo. 

Aun así, la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) defiende que EPA y DHA son fundamentales y deberían obtenerse a partir de la alimentación por dos razones: por un lado, porque la tasa de conversión de ácido linolénico en los otros dos es baja y muy variable según diversos factores, y por otro lado, porque DHA y EPA tienen beneficios propios a nivel del sistema cardiovascular.

Precisamente esa limitada capacidad del organismo para transformar el ALA en DHA y EPA explica por qué, en los últimos años, ha despertado un creciente interés el denominado omega 3 vegetal. A modo general, este término hacía referencia a alimentos como las nueces, las semillas de lino o la chía (ricos en ALA). No obstante, hoy también existen suplementos elaborados a partir de microalgas capaces de aportar directamente DHA y, en algunos casos, también EPA.

Puede resultar sorprendente, pero los peces tampoco fabrican estos ácidos grasos. En realidad, los obtienen al alimentarse de microalgas, el verdadero origen del DHA y el EPA presentes en la cadena alimentaria marina. Por eso, los suplementos elaborados a partir de estas microalgas proporcionan los mismos ácidos grasos sin recurrir al pescado.

Microalgas vs. pescado

Entonces, ¿es igual el omega 3 vegetal que el del pescado? La respuesta depende del tipo de omega 3 del que estemos hablando.

Cuando procede de microalgas, aporta los mismos ácidos grasos que se encuentran de forma natural en el pescado, por lo que constituye una alternativa para quienes siguen una alimentación vegetariana o vegana, o simplemente consumen poco pescado. En cambio, otros alimentos de origen vegetal, como las semillas de lino o de chía, contienen principalmente ácido alfa-linolénico (ALA), un tipo de omega 3 que el organismo debe transformar para obtener DHA y EPA. El problema es que esa conversión es limitada, por lo que no siempre resulta suficiente para cubrir las necesidades.

Además, aunque el pescado azul continúa siendo la principal fuente dietética de omega 3, no todas las personas lo consumen con la frecuencia recomendada. En estos casos, especialmente si se sigue una dieta vegetariana o vegana o existen necesidades nutricionales específicas, los suplementos elaborados a partir de microalgas pueden ser una alternativa, siempre que su utilización esté indicada y supervisada por un profesional sanitario.

En este sentido, los expertos recuerdan que los complementos alimenticios no sustituyen a una alimentación equilibrada ni deben tomarse por el simple hecho de estar de moda. La decisión de recurrir a ellos depende de factores como la dieta habitual, el estado de salud o las necesidades individuales de cada persona.

En este contexto, no sorprende que cada vez más compañías desarrollen suplementos elaborados a partir de microalgas, especialmente dirigidos a personas que siguen una alimentación vegetariana o desean reducir el consumo de pescado. Es el caso de Woments, que acaba de incorporar a su catálogo un omega 3 de origen vegetal obtenido a partir de microalgas, una muestra de cómo esta fuente alternativa va ganando protagonismo en el ámbito de la suplementación.

En suma, lejos de sustituir al pescado o de convertir la suplementación en una necesidad universal, el omega 3 procedente de microalgas amplía las alternativas disponibles para adaptar la alimentación a las necesidades y preferencias de cada persona.


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