Lógicamente, no podemos aplicar el mismo maquillaje en verano que en invierno. A medida que suben las temperaturas, elegimos fórmulas más ligeras, cómodas y de acabados más naturales. Fórmulas capaces de unificar el tono sin ocultar la piel. Pero ese no es el requisito más importante. Actualmente, buscamos que el ...
Lógicamente, no podemos aplicar el mismo maquillaje en verano que en invierno. A medida que suben las temperaturas, elegimos fórmulas más ligeras, cómodas y de acabados más naturales. Fórmulas capaces de unificar el tono sin ocultar la piel. Pero ese no es el requisito más importante. Actualmente, buscamos que el maquillaje aporte beneficios reales a la piel.
El maquillaje con tratamiento responde precisamente a esta manera de entender la belleza. Una categoría que fusiona color y skincare en un mismo gesto. Para ello, incluye ingredientes capaces de hidratar, proteger y mejorar la piel mientras la maquillan.
Qué pide la piel en verano
El maquillaje con tratamiento aporta beneficios durante todo el año. Sin embargo, en verano cobra un protagonismo especial: la piel cambia y sus necesidades también. "En junio, julio y agosto la piel trabaja de forma diferente. El calor estimula la producción de sebo porque sudamos más. Al mismo tiempo, perdemos más agua a través de la piel", explica la farmacéutica Cristina Batres.
La experta añade: "Es curioso porque muchas personas creen que, al tener la piel más grasa, está más hidratada. En realidad, ocurre justo lo contrario: el exceso de grasa comporta también deshidratación".

La radiación solar y el estrés oxidativo hacen que la función barrera se vuelva más vulnerable. "Por eso, en esta época del año la piel necesita fórmulas que aporten hidratación, antioxidantes y protección, sin sobrecargas", comenta la farmacéutica.
Para Cristina Batres, igual que adaptamos nuestra rutina de cuidado facial, también tiene sentido adecuar el maquillaje a esta época del año: "En verano suelo recomendar texturas más ligeras, cómodas y transpirables. Texturas que unifiquen sin ocultar la piel. La idea no es cubrir más, sino dejar que la piel respire y acompañarla en una época en la que está sometida a más estrés ambiental".
Los activos que marcan la diferencia
Para Cristina Batres, el maquillaje actual debe aportar beneficios que vayan más allá del color. "En verano me gusta apostar por fórmulas que incorporen activos hidratantes y antioxidantes, como el ácido hialurónico, la niacinamida o la vitamina E, porque ayudan a mantener la piel confortable, protegiéndola del estrés oxidativo que generan el sol y la contaminación".
Un ejemplo es la base Multiactive Serum Foundation, de U/1ST, desarrollada como una fórmula híbrida. Entre sus activos destacan:
Más allá de unificar el tono, la base aporta beneficios visibles desde la primera aplicación: "Prácticamente al instante, esta base ilumina, hidrata y mejora visiblemente el aspecto de la piel. El rostro presenta una textura mejorada y un aspecto elástico, con menos arrugas y líneas de expresión", cuentan fuentes de U/1ST.

El maquillaje que viene
Actualmente, buscamos productos que hagan más por la piel sin complicar la rutina. El maquillaje con tratamiento responde a esa nueva forma de entender la cosmética: maquillaje y skincare dejan de ser dos pasos independientes para trabajar juntos. "Al final, el mejor maquillaje es el que, además de favorecer al instante, contribuye a que la piel esté mejor cuando se retira. Esa es la cosmética que realmente merece la pena", concluye Cristina Batres.
Fotos, cabecera incluida: U/1ST.