Durante años, el trabajo sobre las cejas se limitaba a un solo servicio en el centro de estética: depilado. El diseño incorporó factores como el análisis de la morfología del rostro, la personalización y la búsqueda de una mirada natural. Ahora ese trabajo experimenta una innovación: el cuidado y bienestar ...
Durante años, el trabajo sobre las cejas se limitaba a un solo servicio en el centro de estética: depilado. El diseño incorporó factores como el análisis de la morfología del rostro, la personalización y la búsqueda de una mirada natural. Ahora ese trabajo experimenta una innovación: el cuidado y bienestar de las cejas, elemento clave del rostro.
Esa es la idea detrás del brow spa, un enfoque que traslada al cuidado de las cejas una lógica ya presente en otros ámbitos de la belleza: sumar al resultado estético el mantenimiento de la ceja, su salud y bienestar del propio momento de cuidarla. No es un fenómeno aislado. Es lo que el head spa hizo, en su momento, con el cuero cabelludo: convertir un gesto de higiene en una experiencia de cuidado con entidad propia. Ahora, este concepto llega a la mirada.

Foto: Pexels.
Cultura del bienestar también en las cejas
Según la última Radiografía de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética), la belleza crece cada vez más vinculada a la cultura del bienestar en nuestro país. Cada vez se busca más el asesoramiento y la experiencia que acompañan ese tratamiento. Las cejas, hasta ahora asociadas a la depilación y al maquillaje, también se adaptan a esos cambios.
BrowGlam Institute, centro especializado en cejas fundado nueve años atrás en Málaga por Luisa y Larisia, se hace eso de una evolución en el sector beauty: pasar del brow bar, centrado en el diseño y la definición de la ceja, al brow spa, donde entran en juego su cuidado, salud y bienestar. La idea surge de una necesidad que habían detectado entre sus clientas. "Vimos que el servicio de diseño de cejas se quedaba corto para muchas de ellas. Querían disfrutar más del momento y nos pedían algo que fuera más allá del resultado final", explican Luisa y Larisia.
Para las fundadoras, es un paso coherente con su forma de trabajar. "Siempre hemos entendido las cejas como parte de la arquitectura del rostro, no como un simple servicio estético. Ahora damos un paso más: su cuidado también puede ser un momento de autocuidado personal", señalan.

De izquierda a derecha: Larisia Ghiulai junto a Luisa Iglesias.
BrowGlam Rituals: el enfoque toma forma
BrowGlam Institute materializa esta manera de trabajar en BrowGlam Rituals, una línea que arranca con dos rituales distintos. Dos caminos diferenciados -uno hace referencia a cómo se siente la clienta; el otro, a la salud de sus cejas, dentro de una misma idea.
Foto cabecera: Pexels.