Es un buen momento para aprovechar las últimas frutas y verduras del verano y dar la bienvenida a otras que estarán presentes durante los próximos meses. Higos, uvas, peras, manzanas, berenjenas, pimientos o calabaza ofrecen muchas posibilidades para preparar platos sencillos y variados.Además, cocinar con productos de temporada permite adaptar ...
Es un buen momento para aprovechar las últimas frutas y verduras del verano y dar la bienvenida a otras que estarán presentes durante los próximos meses. Higos, uvas, peras, manzanas, berenjenas, pimientos o calabaza ofrecen muchas posibilidades para preparar platos sencillos y variados.
Además, cocinar con productos de temporada permite adaptar los menús a los alimentos disponibles en cada época del año y descubrir nuevas combinaciones.
Estas son algunas de las incorporaciones que merece la pena tener en cuenta este mes y algunas ideas para llevarlas a la mesa.
Los higos tienen una temporada relativamente corta y septiembre es un buen momento para disfrutarlos. Su sabor dulce permite utilizarlos tanto en elaboraciones dulces como saladas.
Una de las combinaciones más sencillas es incorporarlos a una ensalada con hojas verdes, queso y frutos secos. También funcionan muy bien sobre una tostada con queso fresco o de cabra, como acompañamiento de una tabla de quesos o simplemente con yogur natural y frutos secos para el desayuno.
Septiembre es también el momento de las uvas, una fruta que resulta muy fácil de incorporar a diferentes comidas.
Además de comerlas solas, pueden formar parte de una ensalada con queso y nueces, acompañar una tabla de quesos o convertirse en el ingrediente dulce de una brocheta de fruta.
Otra opción sencilla es añadir unas uvas partidas por la mitad a una ensalada de arroz, cuscús o quinoa para conseguir un contraste de sabores y texturas.
La pera empieza a ganar protagonismo con la llegada de septiembre y es una de esas frutas que permiten jugar tanto con recetas dulces como saladas.
En una ensalada combina especialmente bien con queso, nueces y hojas verdes. También puede incorporarse a una tostada con queso o utilizarse para preparar una compota casera.
Para un desayuno o merienda rápida, basta con cortarla en trozos y añadirla a un bol de yogur natural con avena y frutos secos.
Aunque algunas variedades están disponibles durante buena parte del año, septiembre es un momento especialmente interesante para las manzanas de nueva temporada.
Además de comerlas al natural, pueden utilizarse para preparar una ensalada diferente, acompañadas de nueces, hojas verdes y queso. También son una buena opción para elaborar compotas, tartas o manzanas asadas.
Y si buscamos una alternativa rápida, una manzana cortada en trozos con yogur natural y canela puede convertirse en un desayuno o merienda sencilla.
Con septiembre aparecen también las primeras calabazas, que poco a poco irán ocupando un lugar protagonista en la cocina de otoño.
Una de las formas más fáciles de prepararla es asada al horno, acompañada de otras verduras y un chorrito de aceite de oliva. También podemos utilizarla para preparar una crema, añadirla a un arroz o incorporarla a un plato de pasta.
Para una receta sencilla, basta con cortar la calabaza en dados, añadir especias y cocinarla al horno hasta que esté tierna.
La berenjena sigue siendo una excelente opción durante septiembre. Su textura permite prepararla de muchas maneras: al horno, a la plancha, rellena o como ingrediente de diferentes elaboraciones.
Una propuesta sencilla es cortarla en rodajas y cocinarla a la plancha, para después acompañarla con tomate, queso fresco y unas hojas de albahaca.
También podemos asarla y utilizarla como base para una crema vegetal o combinarla con otras verduras para preparar una escalivada.
Los pimientos siguen estando muy presentes en las cocinas de septiembre y aportan color y sabor a todo tipo de platos.
Podemos asarlos y utilizarlos como guarnición, incorporarlos a una ensalada o preparar unos pimientos rellenos. También son perfectos para salteados de verduras, arroces o tortillas.
Una opción especialmente sencilla es asarlos en cantidad y conservarlos en la nevera para utilizarlos durante varios días en tostadas, ensaladas o acompañamientos.
Aunque el verano empieza a despedirse, septiembre todavía ofrece buenos tomates. Antes de dar paso definitivamente a las recetas más otoñales, podemos seguir aprovechándolos en ensaladas, salsas y platos frescos.
Una ensalada de tomate, mozzarella y albahaca, unas tostadas con tomate y aceite de oliva o una pasta con tomate fresco son formas sencillas de mantener durante unas semanas más los sabores del verano.
Una de las ventajas de los alimentos de temporada es que permiten variar los menús sin necesidad de complicarse. La clave está en comprar una selección de frutas y verduras y buscar diferentes maneras de combinarlas.
Por ejemplo, unos higos pueden servir para una ensalada y para el desayuno; la calabaza puede convertirse en crema, guarnición o ingrediente de un arroz; y los pimientos asados pueden utilizarse durante varios días en diferentes platos.
También es interesante no esperar a que las frutas y verduras estén demasiado maduras para decidir qué hacer con ellas. Si tenemos tomates muy maduros, podemos preparar una salsa; con fruta que empieza a ablandarse, una compota o un batido; y las verduras que han quedado olvidadas en la nevera pueden terminar en una crema, un salteado o una tortilla.