Ponerle nombre a tu nuevo gato no es tarea fácil. Muchas veces dice más de la relación que se construye con él, que de una simple preferencia. Cada elección tiene una historia detrás. Desde un rasgo de carácter hasta una preferencia cultural, una intuición al conocer al animal o simplemente porque te ha gustado ...
Ponerle nombre a tu nuevo gato no es tarea fácil. Muchas veces dice más de la relación que se construye con él, que de una simple preferencia. Cada elección tiene una historia detrás. Desde un rasgo de carácter hasta una preferencia cultural, una intuición al conocer al animal o simplemente porque te ha gustado un nombre. Sea como sea es importante, ya que será la palabra con la que te dirigirás a él desde ese momento, construyendo a partir de ahí vuestra relación.
Luna, Coco, Nala, Simba y Mía
Lo ideal son nombres cortos y fáciles de pronunciar para integrarse de forma natural a vuestra convivencia. Nombres breves, reconocibles y con una sonoridad cercana, que sea fácil de identificar para tu nuevo amigo peludo. Por ello no es de extrañar que nombres como Luna, Coco, Nala, Simba y Mía, se encuentren entre los más habituales, sacados del registro interno de Kiwoko.

Nombres que delatan una personalidad propia. Como Luna, que es una elección asociada a la calma, la noche y la elegancia. Un nombre fácil de decir, con una carga simbólica que conecta con la serenidad y ese punto de misterio que muchas veces se identifica con los gatos.
Coco es un nombre más alegre, cercano y desenfadado. Su sonoridad lo convierte en una buena opción para gatos curiosos, juguetones y con personalidad.
Nala evoca dulzura, nobleza y una conexión con la cultura popular. Al igual que Simba. Este último nombre con un matiz más marcado por la fuerza, la presencia y el carácter, asociado al felino rey, el león.
Por último, Mía destaca por su sencillez y su tono afectivo. Es un nombre breve, directo y muy personal.
Nombres reconocidos por los gatos
Nombres elegidos, no solo porque gustan y suena bien, sino porque encajan con la personalidad de la mascota. Una palabra que acompaña, que se repite cada día y que termina formando parte de la relación única que se crea entre una familia y el gato con el que convive.

Además, ¿sabías que, aunque los gatos suelen ignorarte cuando los llamas, sí que son capaces de identificar su propio nombre? Un estudio publicado en la revista científica Scientific Reports, del grupo Nature, analizó la reacción de gatos de hogares y de cat cafés ante distintas palabras pronunciadas por personas conocidas y desconocidas. La investigación concluyó que, especialmente en el caso de los gatos que viven en hogares, estos animales son capaces de discriminar su nombre frente a nombres comunes u otras palabras, incluso cuando quien lo pronuncia no es una persona familiar.
Así que, antes de ponerle nombre a tu gato, piénsalo bien. Y elige con coherencia. Busca un nombre que te guste, que sea sencillo y que muestre algún rasgo distintivo de su carácter. Le guste o no le guste a tu esquivo gato, seguro que con el tiempo lo reconocerá como propio.