Burberry, la gabardina que pasó de las trincheras a convertirse en un icono de la moda  

María Robert

Pocas prendas han recorrido un camino tan largo sin perder su identidad como la gabardina #Burberry. Una exposición en el @V_and_A recorre la historia de esta icónica pieza que una vez fue uniforme militar 

17/09/2026

Desafiando a las tendencias de "usar y tirar", algunas prendas trascienden a las modas y terminan convirtiéndose en piezas atemporales. El trench coat es buen ejemplo de ello. Con vaqueros y zapatillas queda tan trendy como encima de un vestido o de un traje y, aunque cambien los cortes y ...

Desafiando a las tendencias de "usar y tirar", algunas prendas trascienden a las modas y terminan convirtiéndose en piezas atemporales. El trench coat es buen ejemplo de ello. Con vaqueros y zapatillas queda tan trendy como encima de un vestido o de un traje y, aunque cambien los cortes y los tejidos, sigue siendo un básico imprescindible en el armario cada otoño. Esta prenda tiene un nombre propio: Thomas Burberry. La marca británica popularizó la gabardina hace más de un siglo; 100 años en los que se ha adaptado a los tiempos sin perder su esencia.

Detrás de ella, además, hay una historia fascinante que ahora llega al Victoria and Albert Museum de Londres. El museo británico y Burberry presentan `La Gabardina Burberry: Creando un Icono', una exposición gratuita que podrá visitarse del 21 de septiembre de 2026 al 3 de enero de 2027 en la Galería Prince Consort del V&A South Kensington.

La muestra reúne piezas del archivo de la firma y de las colecciones del propio museo para recorrer la evolución de una prenda que comenzó teniendo una finalidad nada relacionada con las tendencias: proteger de la lluvia y facilitar el movimiento.

Todo empezó con un tejido

Antes de existir el trench, existió la gabardina. El fundador de la casa de modas Burberry desarrolló en 1879 este tejido de algodón resistente al agua y transpirable, en una época en la que los materiales utilizados para fabricar prendas impermeables eran mucho más pesados e incómodos. La gabardina fue patentada en 1888 y acabó convirtiéndose en uno de los grandes elementos distintivos de la firma británica.

Los abrigos impermeables anteriores ya venían desarrollándose desde 1820 por inventores como Charles Macintosh y Thomas Hancock, o el sastre John Emary con su marca Aquascutum, aunque Burberry popularizó la prenda y la patentó como tejido, consiguiendo una pieza de algodón ligera y estructurada. Por primera vez, el tejido permitía la circulación del aire y, al mismo tiempo, ayudaba a repeler el agua.

La propuesta, sin embargo, tuvo pronto otros usos. La gabardina acompañó a exploradores y aventureros y se convirtió en una de las especialidades de la casa. El explorador noruego Fridtjof Nansen, por ejemplo, llevó prendas confeccionadas con este material durante una expedición hacia el Ártico en 1893. Pero el gran salto llegaría unas décadas después.

De prenda militar a uniforme de Hollywood

Durante la Primera Guerra Mundial, Burberry adaptó sus prendas a las necesidades de los militares. Aparecieron entonces algunos de los elementos que hoy asociamos inmediatamente con el trench: las trabillas de los hombros, las anillas metálicas en forma de D, la solapa protectora o el cinturón.

Aunque su función estaba lejos de ser mero adorno. Las anillas permitían sujetar equipamiento y las distintas piezas del diseño respondían a las condiciones en las que se utilizaba el abrigo. Según el archivo de Burberry, más de 500.000 de sus abrigos fueron utilizados por miembros de las fuerzas armadas durante la Primera Guerra Mundial.

Terminada la guerra, la prenda salió de las trincheras y comenzó a incorporarse a la vida civil. Y ahí volvió a reinventarse, pasando de elemento funcional a convertirse en una pieza asociada a una determinada idea de elegancia británica.

El séptimo arte también influyó en catapultar su fama como prenda fetiche del cine clásico, el misterio y el cine negro. Apareció asociada a detectives, espías, protagonistas románticos y personajes que necesitaban caminar bajo la lluvia con bastante más estilo que el resto de los mortales. Probablemente se te haya venido a la mente Humphrey Bogart, gran icono de la prenda en clásicos como `El halcón maltés' y `Casablanca', donde su gabardina alzada es testigo directo de algunos de los momentos cumbre del cine.

Una prenda llena de pequeños detalles

Curiosidades aparte, detrás de la gabardina hay un derroche de artesanía que también se puede ver en la exposición del V&A. Y es que uno de los motivos por los que esta prenda ha conseguido mantenerse reconocible durante tanto tiempo es justamente la suma de pequeños elementos que parecen secundarios hasta que se observan de cerca. El cuello acabado a mano, la solapa que protege de la lluvia, el cierre desmontable del cuello o el característico forro House Check forman parte de esa identidad.

El propio cuello requiere una elaboración especialmente minuciosa. Según Burberry, puede estar compuesto por ocho piezas y necesitar hasta 270 puntadas para conseguir la curva que permite que se adapte correctamente al cuello.

El famoso estampado de cuadros tampoco apareció por casualidad. El Burberry Check comenzó a utilizarse como forro de los abrigos en la década de 1920 y con el tiempo terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más identificables de la marca.

De pieza funcional a icono de moda

Décadas más tarde la historia del trench evolucionó de elemento exclusivamente práctico a must have de cualquier armario gracias a su capacidad para cambiar de aspecto sin perder sus elementos esenciales.

La última parte de la exposición, titulada `Creatividad', reúne 19 diseños de pasarela de los últimos 25 años. Entre ellos hay propuestas de Christopher Bailey y del actual director creativo Daniel Lee, que han reinterpretado la prenda desde perspectivas muy diferentes. Es una buena manera de entender por qué un diseño nacido hace más de un siglo sigue apareciendo temporada tras temporada. La gabardina no necesita reinventarse por completo para cambiar. Puede hacerlo modificando la silueta, el largo, el volumen, el tejido o la manera de llevarla.

La propia marca continúa fabricando sus Heritage Trench Coats en Yorkshire y ha seguido experimentando con la gabardina, incluido un tejido más estructurado desarrollado por Daniel Lee a partir de materiales de archivo.

Cumpleaños en el V&A

La exposición llega, además, en un momento especial para ambas instituciones. Burberry celebra en 2026 sus 170 años de historia, mientras que el V&A prepara una importante renovación de sus galerías de moda. La futura Galería Burberry, prevista para otoño de 2028, formará parte de esa transformación gracias a una colaboración plurianual entre la firma y el museo.

Antes de que llegue ese proyecto, la muestra ofrece la posibilidad de ver algunas piezas que normalmente permanecen en los archivos de la casa. Entre ellas habrá catálogos de principios del siglo XX y una gabardina que perteneció al diseñador británico Hardy Amies. Junto a los diseños más recientes, todas ellas cuentan una historia que empezó hace más de cien años y que todavía sigue escribiéndose. Pocas prendas han recorrido un camino tan largo sin perder su identidad.


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