Visitar la Casa Batlló de Barcelona es toda una experiencia que no deberías perderte. Esta maravillosa casa diseñada por Antoni Gaudí tiene tantos detalles que seguramente necesitarás más de una visita. A su propuesta habitual de la planta noble, piso, buhardilla, patio y tejado se acaba de unir la apertura de la tercera planta, ...
Visitar la Casa Batlló de Barcelona es toda una experiencia que no deberías perderte. Esta maravillosa casa diseñada por Antoni Gaudí tiene tantos detalles que seguramente necesitarás más de una visita. A su propuesta habitual de la planta noble, piso, buhardilla, patio y tejado se acaba de unir la apertura de la tercera planta, en la que se ubicaba la última vivienda habitada del edificio. Una propuesta que ha llegado acompañada de una nueva experiencia gastronómica, Bon Appétit.
Bon Appétit propone un desayuno o un aperitivo de lujo precisamente en este nuevo espacio de la Casa Batlló. Una forma muy especial de rematar tu visita, dejándote con un muy buen sabor de boca.
Desayuno de lujo
La experiencia, que puedes comprar junto a la entrada, presenta tres opciones de cada una de las propuestas. Por un lado, el desayuno, que se sirve de 8.30 a 9.45 de la mañana, y por otro, el aperitivo disponible desde las 10 de la mañana a las 19.30 de la tarde.

En la opción de desayuno tienes tres opciones: un Desayuno Esencial, formado por una pieza de bollería, un té o café, un zumo y agua. El Desayuno Completo, que añade a la propuesta anterior una mini macedonia y un mini bocadillo de jamón ibérico. Mientras que el Desayuno Premium es todo un festín, con un trozo de coca, un mini croissant de mantequilla, una mini ensaimada y yogurt, un mini bocadillo de jamón ibérico y otro vegetariano de pan integral, un canapé de salmón y una mini macedonia, acompañado todo de té, café, zumo y agua.
Delicioso aperitivo
Tres propuestas que también tiene la opción de aperitivo, en las que también encontrarás opciones sin gluten y vegetarianas para aquellos que así lo deseen. Un vermut esencial con patatas xips, aceitunas y fuet con picos, acompañados de una copa de vino, cerveza, cava, sangría o un refresco. La segunda opción es un aperitivo a base de embutidos y quesos. Mientras que la opción más premium ofrece una selección de tapas frías, compuestas por pan de coca con jamón ibérico, una mini ensaladilla rusa, un crujiente de anchoa, gazpacho y aceitunas, así como tapas calientes, entre las que degustarás croquetas, patatas bravas, tortilla de patata y un mini bikini trufado, así como una selección de embutidos y quesos locales.

Sin duda, una experiencia culinaria que te permitirá seguir contemplando los detalles únicos de este bello edificio y disfrutar de su arquitectura, en un ambiente muy especial. La cita gastronómica se realiza precisamente en la tercera planta. En este nuevo espacio, restaurado y reinterpretado por la arquitecta y diseñadora Paola Navore, quien no ha recreado una vivienda modernista al uso, sino que ha querido imaginar cómo sería vivir hoy en día en este espacio, combinando el máximo rigor patrimonial con un estilo contemporáneo que mantiene vive su carácter doméstico.