Además, no tienen por qué limitarse a la clásica crema de calabaza. Combinando verduras, especias, frutos secos o incluso alguna fruta podemos conseguir platos muy diferentes entre sí.Te proponemos cinco recetas sencillas para empezar el otoño con una cuchara en la mano.1. Crema de calabaza, zanahoria y puerroLa combinación más ...
Además, no tienen por qué limitarse a la clásica crema de calabaza. Combinando verduras, especias, frutos secos o incluso alguna fruta podemos conseguir platos muy diferentes entre sí.
Te proponemos cinco recetas sencillas para empezar el otoño con una cuchara en la mano.
La combinación más otoñal, pero con un pequeño truco: asar previamente las verduras. Este paso potencia su sabor y hace que el resultado sea mucho más aromático.
Corta la calabaza, las zanahorias y el puerro y colócalos en una bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva. Ásalos durante unos 25-30 minutos, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Después, coloca las verduras en una cazuela junto con la patata troceada y el caldo de verduras. Cocina hasta que la patata esté tierna y tritura hasta conseguir una textura fina.
Termina con pimienta negra y una pizca de nuez moscada.
Un extra: unas semillas de calabaza tostadas por encima aportan un toque crujiente.
El boniato aporta dulzor y una textura muy cremosa, mientras que el jengibre introduce un punto ligeramente picante que equilibra el conjunto.
Pela y trocea los boniatos y las zanahorias. Sofríe la cebolla picada en una cazuela con un poco de aceite y añade las verduras.
Incorpora el jengibre rallado y el caldo y deja cocinar durante unos 20-25 minutos, hasta que las verduras estén tiernas.
Tritura hasta obtener una crema homogénea y ajusta la textura añadiendo un poco más de caldo si es necesario.
Un extra: unas gotas de limón justo antes de servir ayudan a equilibrar el dulzor del boniato.
Una opción para quienes buscan una crema suave y ligera, pero con mucho sabor. La coliflor funciona especialmente bien cuando se cocina lentamente con puerro.
Limpia y corta los puerros y sofríelos a fuego suave durante unos minutos. Añade la coliflor en ramilletes y la patata troceada.
Cubre con el caldo y cocina durante unos 20 minutos, hasta que todos los ingredientes estén tiernos.
Tritura hasta conseguir una crema fina y añade pimienta y nuez moscada al gusto.
Un extra: puedes terminarla con unas avellanas picadas y ligeramente tostadas.
La fruta también puede tener un lugar en las cremas de verduras. En esta receta, la manzana aporta un toque ligeramente dulce y ácido que combina especialmente bien con el calabacín y el puerro.
Lava y trocea los calabacines y los puerros. Pela la manzana y la patata y córtalas en dados.
Sofríe ligeramente el puerro en una cazuela con aceite de oliva. Añade el resto de ingredientes y cubre con el caldo.
Cocina durante unos 20 minutos y tritura hasta obtener una crema homogénea.
Un extra: unas láminas finas de manzana salteadas pueden utilizarse como topping.
Una combinación diferente para salir de las recetas más tradicionales. La naranja aporta frescor y la cúrcuma da color y un sabor ligeramente especiado.
Limpia y trocea el puerro y las zanahorias. Sofríe el puerro durante unos minutos y añade las zanahorias, la patata y la cúrcuma.
Cubre con el caldo y cocina hasta que las verduras estén tiernas.
Tritura todo y añade al final un poco de ralladura de naranja y unas gotas de su zumo. Prueba y ajusta la cantidad para que el sabor cítrico no domine demasiado.
Un extra: puedes añadir unas semillas de sésamo tostadas justo antes de servir.