Preparar un pastel en casa tampoco tiene por qué convertirse en un proyecto complicado. Con ingredientes sencillos y algunas sustituciones podemos conseguir recetas más equilibradas para disfrutar de un capricho dulce durante el desayuno o la merienda.Estas cinco propuestas tienen un denominador común: productos de temporada y elaboraciones sencillas.1. Bizcocho ...
Preparar un pastel en casa tampoco tiene por qué convertirse en un proyecto complicado. Con ingredientes sencillos y algunas sustituciones podemos conseguir recetas más equilibradas para disfrutar de un capricho dulce durante el desayuno o la merienda.
Estas cinco propuestas tienen un denominador común: productos de temporada y elaboraciones sencillas.
La manzana es uno de los grandes clásicos de la repostería de otoño. En este bizcocho aporta dulzor y humedad, mientras que la canela consigue ese aroma tan característico de esta época del año.
Tritura los copos de avena hasta obtener una harina. Mezcla con los huevos, el yogur, el aceite, la canela y la levadura.
Pela una de las manzanas, córtala en dados pequeños e incorpórala a la mezcla. Vierte la masa en un molde y coloca encima la otra manzana cortada en láminas finas.
Añade las nueces troceadas y hornea a 180 ºC durante unos 30-40 minutos, comprobando la cocción con un palillo.
Deja enfriar antes de desmoldar.
Truco: si las manzanas son suficientemente dulces, puedes prescindir de la miel.
La calabaza no solo sirve para preparar cremas. Su textura permite conseguir bizcochos jugosos y con un dulzor natural muy agradable.
Tritura la calabaza hasta conseguir un puré. Añade los huevos y el aceite y mezcla bien.
Incorpora las harinas, la levadura y las especias y remueve hasta conseguir una masa homogénea.
Coloca la mezcla en un molde y hornea a 180 ºC durante unos 35 minutos. Antes de sacarlo, comprueba que está bien cocido en el centro.
Deja enfriar y, si quieres, decora con unas almendras laminadas.
La combinación de pera y nueces funciona especialmente bien porque mezcla la textura jugosa de la fruta con el toque crujiente de los frutos secos.
Bate los huevos con el yogur y el aceite. Añade las harinas, la levadura y un poco de canela.
Pela y trocea una pera y añádela a la masa. Vierte la mezcla en un molde y coloca encima la segunda pera cortada en láminas.
Termina con las nueces picadas y hornea a 180 ºC durante aproximadamente 35-40 minutos.
Es un bizcocho perfecto para acompañar un café o una infusión a media tarde.
El clásico carrot cake también puede prepararse en una versión más sencilla, sin necesidad de cubrirlo con una capa abundante de crema.
Bate los huevos junto con el yogur y el aceite. Incorpora la harina de avena, la harina integral, la levadura y las especias.
Añade la zanahoria rallada y las nueces picadas y mezcla hasta que todos los ingredientes queden integrados.
Vierte la masa en un molde y hornea a 180 ºC durante unos 35-40 minutos.
Puedes servirlo tal cual o acompañarlo con un poco de yogur natural.
El boniato aporta una textura muy cremosa y un punto dulce que combina especialmente bien con el cacao. El resultado es un bizcocho de sabor intenso que puede funcionar como alternativa a otros postres de chocolate más contundentes.
Tritura el boniato hasta conseguir un puré. Añade los huevos, el yogur y el aceite y mezcla.
Incorpora la harina de avena, el cacao, la levadura y la canela. Remueve hasta obtener una masa homogénea y añade los frutos secos troceados.
Vierte en un molde y hornea a 180 ºC durante unos 30-35 minutos.
Es importante no pasarse con la cocción para que conserve una textura jugosa.
Que un pastel lleve avena, fruta o frutos secos no significa que podamos considerarlo automáticamente un alimento saludable. Sigue siendo un dulce, pero preparar repostería casera permite controlar mejor la cantidad de azúcar añadido y elegir ingredientes como fruta, cereales integrales y frutos secos.
Además, muchas de estas recetas permiten ajustar el dulzor en función de los ingredientes que utilicemos.