Hay perfumes que se eligen y permanecen casi invariables durante años. Maison Crivelli propone una relación algo menos rígida con ellos. Combinar dos fragancias puede cambiar su carácter y permitir adaptar un mismo perfume al momento del día, la estación o, sencillamente, a cómo nos apetezca oler. La idea estuvo muy presente en Madrid durante ...
Hay perfumes que se eligen y permanecen casi invariables durante años. Maison Crivelli propone una relación algo menos rígida con ellos. Combinar dos fragancias puede cambiar su carácter y permitir adaptar un mismo perfume al momento del día, la estación o, sencillamente, a cómo nos apetezca oler.
La idea estuvo muy presente en Madrid durante la presentación de Tobacco Carnaval, la última creación de la casa fundada por Thibaud Crivelli. La fragancia nace del recuerdo de una fiesta vivida por el propio fundador, entre música, baile, fuego y el olor del tabaco. Forma parte de una colección inspirada en experiencias más misteriosas de su vida y tiene una peculiaridad poco habitual: la marca no desvela sus ingredientes.
"Tienes que centrarte en lo que sientes y no en una lista de ingredientes", resumió Charlotte Ouvrard, responsable internacional de Relaciones Públicas de Maison Crivelli, durante el encuentro. De Tobacco Carnaval sí conocemos su protagonista, el tabaco, pero la intención es que sea la nariz la que descubra el resto. Ouvrard lo define como un perfume "cálido, sensual e intenso", alejado de otros aromas de tabaco mucho más ahumados.

El juego de las combinaciones
Ahí entra el layering. Maison Crivelli anima a superponer diferentes perfumes para modificar el resultado y construir un aroma propio. Ouvrard lo explicó con una comparación sencilla. "Me gusta la pasta, pero no quiero comer pasta todos los días", dijo. Que nos guste un perfume no significa, según esta filosofía, que tengamos que llevarlo siempre exactamente igual.
La propia firma propone tres combinaciones para cada fragancia. En el caso de Tobacco Carnaval, mezclarlo con Lys Sølaberg permite llevarlo hacia un terreno más verde y limpio. Con Santal Volcanique se acentúa su carácter amaderado, mientras que Safran Secret potencia su lado más cálido. Son recomendaciones para empezar a experimentar y, con el tiempo, atreverse a buscar combinaciones propias.
Esta libertad encaja con otra idea de Maison Crivelli. Sus perfumes no tienen género. "Todo es unisex. Depende de lo que te guste y depende también de la cultura", afirmó Ouvrard. Tobacco Carnaval puede percibirse en España como una fragancia más masculina, admite, pero sobre la piel las fronteras se difuminan. Y si además podemos combinarlo con otros aromas, las posibilidades se multiplican.