1. Pizza de calabaza, queso de cabra y cebolla caramelizadaUna combinación muy otoñal en la que el dulzor de la calabaza y la cebolla contrasta con el sabor intenso del queso de cabra.Ingredientes:1 masa de pizza200 g de calabaza1 cebollaQueso de cabraMozzarellaAceite de oliva virgen extraSal y pimientaUnas hojas de ...
Una combinación muy otoñal en la que el dulzor de la calabaza y la cebolla contrasta con el sabor intenso del queso de cabra.
Ingredientes:
Cómo prepararla:
Corta la calabaza en dados pequeños y ásala hasta que esté tierna. Mientras tanto, cocina la cebolla a fuego suave hasta que quede bien pochada y ligeramente caramelizada. Extiende la masa, añade una base de mozzarella y reparte la calabaza, la cebolla y unos trozos de queso de cabra. Hornea hasta que los bordes estén dorados y termina con unas hojas de rúcula.
Una alternativa para quienes disfrutan de las pizzas con contrastes de sabores. La pera aporta un punto dulce que combina especialmente bien con el queso azul y las nueces.
Ingredientes:
Cómo prepararla:
Corta la pera en láminas finas y distribúyelas sobre la masa junto con la mozzarella y pequeños trozos de queso azul. Hornea hasta que la masa esté dorada. Una vez fuera del horno, añade las nueces ligeramente troceadas y un toque de pimienta negra.
Una opción sencilla para incorporar verduras a una cena informal. Los champiñones aportan sabor y las espinacas combinan muy bien con la mozzarella.
Ingredientes:
Cómo prepararla:
Lamina los champiñones y saltéalos unos minutos. Extiende la salsa de tomate sobre la masa y añade la mozzarella, los champiñones y las espinacas. Espolvorea con orégano y hornea hasta que la masa esté crujiente y el queso fundido.
Una receta fácil y sabrosa que permite aprovechar restos de pollo cocinado.
Ingredientes:
Cómo prepararla:
Extiende la masa y añade una fina capa de pesto en lugar de la tradicional salsa de tomate. Incorpora la mozzarella, el pollo desmenuzado y los tomates cherry cortados por la mitad. Hornea hasta que la masa esté dorada y termina con unas hojas de rúcula.
Una alternativa diferente, especialmente interesante para quienes buscan una pizza sin carne. El hummus aporta cremosidad y combina con las verduras asadas.
Ingredientes:
Cómo prepararla:
Corta las verduras y ásalas previamente con un poco de aceite de oliva. Coloca la masa sobre una bandeja y reparte las verduras y los tomates cherry. Hornea hasta que los bordes estén dorados. Una vez fuera del horno, añade pequeñas cucharadas de hummus y un chorrito de aceite de oliva.
Para que la masa quede crujiente por fuera y bien cocinada por debajo, es importante precalentar el horno a una temperatura alta antes de introducir la pizza. También conviene no cargarla demasiado de ingredientes, especialmente de aquellos que contienen mucha agua, ya que pueden impedir que la masa se dore correctamente.