«Me veo la piel más floja y también más apagada» «Las manchas se notan más y el maquillaje ya no queda igual» «No sé por dónde empezar» Estas son algunas de las preocupaciones que la Dra. Beatriz Beltrán escucha habitualmente en su consulta. Y es que la aparición de manchas, los cambios en ...
«Me veo la piel más floja y también más apagada» «Las manchas se notan más y el maquillaje ya no queda igual» «No sé por dónde empezar» Estas son algunas de las preocupaciones que la Dra. Beatriz Beltrán escucha habitualmente en su consulta. Y es que la aparición de manchas, los cambios en la textura y la pérdida de firmeza pueden coincidir, aunque cada uno afecta a distintas capas de la piel.
"Cada capa de la piel explica una historia. Me gusta compararla con los estratos de un terreno: cada uno conserva señales de lo que ha ocurrido con el paso del tiempo. En la piel sucede algo parecido. La pigmentación, la textura y la firmeza van cambiando a distintas profundidades, y por eso debemos tratarlas de forma conjunta", explica la Dra. Beatriz Beltrán.
A partir de esta idea nace ThermaBright, un protocolo que la doctora presentó en Viena durante el encuentro internacional de usuarios de Solta Medical. La propuesta combina Thermage FLX, láseres fraccionales no ablativos y luz pulsada para actuar sobre diferentes aspectos de la piel y trabajar a distintas profundidades. Cada tecnología tiene una función concreta dentro del tratamiento, y su utilización depende de las necesidades de cada paciente.
Cuando una persona percibe que su piel ha cambiado, no siempre existe una única causa. Puede haber perdido firmeza y, al mismo tiempo, presentar manchas, poros más visibles o una textura menos uniforme. Aunque estos signos pueden aparecer juntos, no se originan en las mismas estructuras cutáneas.
Por ejemplo, el pigmento y las fibras de colágeno se encuentran en zonas diferentes, por lo que tratar únicamente la firmeza no permite abordar necesariamente las manchas o las alteraciones de la textura.
ThermaBright parte de esta visión global para identificar qué cambios presenta cada piel y seleccionar las tecnologías que pueden responder a cada necesidad. El objetivo es evitar un abordaje uniforme y adaptar el protocolo a los problemas concretos que se quieren tratar.
Thermage FLX es la tecnología que se utiliza para trabajar la firmeza cutánea. Funciona mediante radiofrecuencia monopolar, que genera calor de forma controlada en los tejidos. Este proceso provoca una contracción de las fibras de colágeno existentes y estimula posteriormente su remodelación.
El tratamiento se realiza en una única sesión, aunque sus efectos no se limitan al momento de salir de la consulta. La piel continúa respondiendo durante los meses siguientes, por lo que la mejoría aparece de manera progresiva.
Según explica la doctora, esta tecnología puede resultar especialmente interesante para quienes empiezan a notar que el óvalo facial está menos definido o que la piel ha perdido tensión, pero no desean añadir volumen al rostro.
La aparición de nuevas tecnologías en medicina estética hace necesario valorar qué resultados ofrecen y qué experiencia clínica existe detrás de cada una. Para la Dra. Beatriz Beltrán, la novedad no es suficiente para incorporar un tratamiento a su práctica profesional.
La doctora lleva años trabajando con Thermage y conoce la respuesta de la piel a esta tecnología. También destaca su trayectoria y la existencia de más de 50 estudios clínicos publicados, junto con los resultados observados en sus propios pacientes.
Su elección responde, por tanto, a la experiencia acumulada y a la evidencia disponible, más allá de las novedades que puedan aparecer en el mercado.
El contorno de ojos es una de las zonas en las que los cambios de firmeza pueden modificar de forma notable la expresión facial. Una pequeña pérdida de tensión puede hacer que la mirada parezca cansada, incluso cuando la persona ha descansado correctamente.
Thermage cuenta con una indicación específica para tratar las arrugas de esta zona, incluidos los párpados superiores e inferiores. Sin embargo, antes de plantear el procedimiento es necesario valorar las características del área y el grado de laxitud.
Cuando existe un exceso importante de piel, la radiofrecuencia no debe considerarse un sustituto de la cirugía. En cambio, si la preocupación está relacionada principalmente con la calidad y la firmeza cutáneas, puede ser una opción que la especialista valore dentro del abordaje personalizado.
Aunque Thermage FLX se centra en la firmeza, otras alteraciones frecuentes requieren herramientas diferentes. Las manchas, las rojeces, los pequeños vasos visibles y los cambios en la textura no responden necesariamente al mismo tratamiento.
En este contexto, los láseres fraccionales no ablativos se utilizan para mejorar la textura, el aspecto de los poros y la luminosidad. La luz pulsada, por su parte, permite abordar determinadas manchas y alteraciones vasculares superficiales, como las rojeces y los capilares visibles.
La selección de cada tecnología depende de una valoración previa que tiene en cuenta el fototipo, el tipo de pigmentación, la sensibilidad cutánea y la exposición solar reciente. De este modo, cada procedimiento se incorpora al protocolo en función del problema que se desea tratar.
El término collagen banking se utiliza para hacer referencia a los tratamientos que buscan estimular la producción de colágeno antes de que la pérdida de firmeza sea muy evidente. No significa que sea posible almacenar colágeno en una especie de banco ni detener el proceso de envejecimiento.
Con el paso de los años, la piel experimenta cambios y produce menos colágeno. Tecnologías como Thermage permiten estimular su remodelación y trabajar la firmeza de forma progresiva.
La Dra. Beatriz Beltrán considera que hablar de prevención puede ser útil para explicar este tipo de abordajes, siempre que no se convierta en una promesa exagerada sobre los resultados que pueden conseguirse.
ThermaBright está planteado para personas que empiezan a percibir varios cambios cutáneos al mismo tiempo y desean abordarlos sin recurrir a la cirugía ni a las agujas. Pueden ser pacientes preocupados por la pérdida de firmeza que, además, observan manchas o notan que el maquillaje ya no se integra igual porque la textura de la piel ha cambiado.
Esto no significa que todas las personas necesiten utilizar todas las tecnologías incluidas en el protocolo. La valoración individual es el punto de partida para decidir qué procedimientos tienen sentido en cada caso.
La doctora estudia el rostro, las características de la piel y el fototipo, además de identificar qué aspecto preocupa más al paciente. A partir de esta evaluación, determina qué partes del protocolo pueden utilizarse y qué resultados cabe esperar.
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Sobre la Dra. Beatriz BeltránSu filosofía se basa en tratar del gen a la piel y entender el cuidado estético desde una perspectiva que también tenga en cuenta la nutrición y la salud general. "Me gusta tratar de dentro hacia fuera y la nutrición me permite eso. Una alimentación adecuada nos hace gozar de más salud, de más energía y vitalidad, nos evita enfermedades y nos vemos y nos sentimos mejor", explica la doctora. Situada en el paseo de Gràcia de Barcelona, la clínica ofrece tratamientos faciales y corporales sin cirugía y combina diferentes tecnologías en función de las necesidades de cada paciente. Más información: drabeatrizbeltran.com |