Funciona como un bufet por el que pagas un precio fijo y comes lo que quieras. Sin embargo, va más allá y ofrece una gastronomía de alta cocina en un ambiente de lujo y sofisticación. Sus salones parecen sacados del Palacio de Versalles y su cocina está inspirada en Auguste Escoffier, referente de la ...
Funciona como un bufet por el que pagas un precio fijo y comes lo que quieras. Sin embargo, va más allá y ofrece una gastronomía de alta cocina en un ambiente de lujo y sofisticación. Sus salones parecen sacados del Palacio de Versalles y su cocina está inspirada en Auguste Escoffier, referente de la cocina tradicional francesa.
Narbona y Les Grands Buffets
Se encuentra en Narbona (Francia), a tan solo dos horas de Barcelona. La excusa perfecta para pasar un día o un fin de semana descubriendo esta bonita ciudad, con un encantador centro histórico y una catedral inacabada que te sorprenderá, y comiendo en uno de los restaurantes más singulares del mundo.

No te asustes a tu llegada a Les Grands Buffets. Su apariencia exterior poco tiene que ver con lo que te encontrarás dentro. Tan solo poner un pie en su interior descubrirás un espacio lleno de detalles, arte y, sobre todo, rica comida. Cuenta con diferentes espacios que te sorprenderán. Desde una zona dedicada al mar, con una cascada de bogavantes, ostras, salmón y todas las delicatessen que puedas imaginar, hasta un rincón dedicado al queso, donde encontrarás hasta 111 especialidades diferentes. También, foie, embutido y hasta un recién inaugurado buffet donde la trufa negra es la protagonista.
Mención aparte merece su Rôtisserie. Aquí se cocinan los platos al momento, ofreciendo más de 150 propuestas sacadas del recetario de Auguste Escoffer de 1903. Delicias como Le Liévre a la Royale, Coquille Saint Jacques Gratiné o Vol au Vent" de ris de Veau et Morilles, entre muchos otros. Así como uno de sus platos estrella, el Canard au Sang, una especialidad reservada a unos pocos restaurantes, cuya tradicional preparación puedes descubrir allí mismo.
Postres y champán para rematar
Para rematar, te será difícil elegir entre sus 96 postres y repostería. A cuál más rico, a cuál más exquisito. Así como su nuevo rincón exclusivo para los helados, decorado con espejos dorados, molduras y bonitas vitrinas, emulando a las antiguas heladerías parisinas. Y, por supuesto, todo ello acompañado de una estudiada selección de vinos y champanes con precio de bodega. Entre ellos, el Champagne Francés Heidsieck Monopole, que fue el que se sirvió en la última noche del Titanic.

Pero no solo la comida es sorprendente. Cada detalle está pensado para ofrecer una auténtica experiencia de lujo. Desde la cristalería tallada, hasta una cubertería apropiada para cada plato. Manteles blancos, candelabros y una decoración exquisita que está acompañada de numerosas obras de arte y antigüedades.
Les Grands Buffets abrió sus puertas en 1989, gestado por Jane y Louis Privat. Era un sencillo restaurante que, con el tiempo, ha ido evolucionando hasta convertirse en lo que es ahora. Con unas cifras de infarto, que lo han convertido en el restaurante francés con más facturación. No es de extrañar, si tenemos en cuenta que por él pasan cada año cerca de 400.000 personas, en dos turnos diarios, comida y cena. Su lista de reservas así lo confirma, con una espera aproximada de unos seis meses.
Sin embargo, la espera merece la pena. Es un lugar único donde la gastronomía francesa es el centro de la propuesta, el arte su acompañante perfecto y su estética el colofón ideal para sentirte como si estuvieras en un selecto banquete. ¿Te lo vas a perder?