Grosso modo, la dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel caracterizada por una deficiencia genética en la estructura de la barrera cutánea, a menudo relacionada con la falta de proteínas clave como la filagrina y un déficit estructural de ceramidas. Cuando llega el otoño, tiende a empeorar por los cambios ...
Grosso modo, la dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel caracterizada por una deficiencia genética en la estructura de la barrera cutánea, a menudo relacionada con la falta de proteínas clave como la filagrina y un déficit estructural de ceramidas. Cuando llega el otoño, tiende a empeorar por los cambios de temperatura, el estrés, la calefacción, el uso de abrigos o simplemente de más ropa.
Entre los síntomas más frecuentes destacan: prurito intenso, descamación, sequedad, piel más gruesa y enrojecimiento e inflamación, por ejemplo, en cuello, mejillas, codos, manos, párpados y rodillas.
¿Por qué va a peor?La bajada de temperaturas y el cambio de hábitos propios del otoño son los máximos responsables de que empeore la dermatitis atópica existente. Básicamente, se genera una especie de "barrera defectuosa" que permite la entrada masiva de alérgenos e irritantes exteriores, lo que desencadena una respuesta inmune hiperactiva. El síntoma principal es un prurito (picor) más bien intenso y persistente difícil de soportar. Ese picor provoca que nos rasquemos, por lo que dañamos más la piel y favorecemos la colonización de bacterias como Staphylococcus aureus.
"Los brotes agudos de dermatitis atópica (zonas rojas, descamadas, con eccema exudativo o picor incontrolable) deben ser evaluados y tratados por un dermatólogo mediante corticoterapia o inmunomoduladores tópicos de prescripción. En la fase de mantenimiento, es indispensable usar cosmética emoliente, ya que restaurar la barrera con lípidos cada día es la única forma comprobada de prevenir la aparición de estos nuevos brotes", explica Pilar Macías, CEO de la firma mallorquina Imago Dei Skincare, especializada en cosmética personalizada en envases airless.

Kristen Bell. Foto: @adoresbell.
Cómo empezar a tratarla
En cuestión de días o semanas notaremos la caída drástica de temperaturas. Entonces, empezaremos a usar abrigos y bufandas. La calefacción en casa y la oficina tampoco ayudarán a abordar la dermatitis atópica. Por ello, conviene saber qué hacer para su prevención y control.

Foto: Facebook David Beckham.
La recomendación de Imago Dei Skincare
La firma mallorquina cuenta con el mix de cosméticos idóneo para controlar y tratar la dermatitis atópica: su base en formato crema D-HydraCell con los sérums Nutri'Oil + Hydra. "La piel atópica requiere una intervención emoliente profunda que reemplace los lípidos faltantes en el estrato córneo. La crema D-HydraCell proporciona una base nutritiva rica en escualano vegetal y aceite de jojoba, aportando los ácidos grasos indispensables para reconstruir el manto de protección. Al enriquecerla con el sérum Nutri'Oil, añadimos extracto de avena, un ingrediente célebre en dermatología por ser rico en lípidos afines a las ceramidas humanas y flavonoides antiinflamatorios que calman el picor y rompen el ciclo vicioso de rascado-irritación", explica la CEO de la firma.
Además, el aceite de árbol de té presente en el elixir ayuda a purificar y controlar el equilibrio de la flora cutánea, dificultando la proliferación de bacterias. "Finalmente, la incorporación del sérum Hydra asegura que la piel reciba lípidos y agua, gracias al ácido hialurónico multi molecular que devuelve toda la flexibilidad a los tejidos liquenificados o engrosados por la sequedad crónica", aclara.
Foto cabecera: @ellefanning.