Los rinovirus están presentes todo el año, aunque predominan en el inicio del otoño y final de la primavera, siendo el patógeno más frecuente (50-80%). La enfermedad tiene un periodo de incubación de 1 a 5 días. La eliminación del virus es máxima entre los 2 y 7 días, pero puede durar ...
Los rinovirus están presentes todo el año, aunque predominan en el inicio del otoño y final de la primavera, siendo el patógeno más frecuente (50-80%). La enfermedad tiene un periodo de incubación de 1 a 5 días. La eliminación del virus es máxima entre los 2 y 7 días, pero puede durar hasta 2 semanas. Frente a ello, los síntomas que se presentan a lo largo de esta afección son: dolor de garganta, rinorrea, obstrucción nasal, tos, estornudos, lagrimeo y congestión ocular, así como fiebre.
El tracto respiratorio superior es una puerta de entrada para que los virus y las bacterias infecten el sistema respiratorio. En este sentido, y según explica la revisión científica "Nasal Irrigations: A 360-Degree View in Clinical Practice", las irrigaciones salinas de alto volumen y baja presión son una de las formas más efectivas para eliminar estos agentes infecciosos, alérgenos y mediadores inflamatorios.
Esta técnica, que es fácil de realizar, ayuda a eliminar mucosidad, reducir la inflamación, mejorar la limpieza natural de las vías respiratorias y favorecer la recuperación de la mucosa. Además, puede contribuir a preservar la función de barrera de la mucosa frente a virus y bacterias.
3 grandes beneficios del lavado nasal
Desde Aflofarm, compañía farmacéutica especializada en salud respiratoria, recuerdan algunos de los principales beneficios del lavado nasal y sinusal en el manejo del resfriado común:
En España, con la llegada del frío y el aumento del tiempo en espacios cerrados, el riesgo de contagio respiratorio crece de forma significativa. En ese contexto, el lavado nasal se presenta como un recurso sencillo y respaldado por la evidencia para quienes ya presentan síntomas de resfriado.